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Quién es Daniela Bessia, la argentina que es una estrella en China

Quién es Daniela Bessia, la argentina que es una estrella en China



Más que hacerse la América Daniela Bessia (35) se hizo el Asia. Su interés por la cultura oriental y su talento artístico la convirtieron en una celebridad de la televisión china. Después de 10 años de carrera a más de 18 mil kilómetros de distancia de su Buenos Aires natal, lanzó Dime que si, una nueva canción, con la que ahora, en un camino de ida y vuelta, busca un lugar en la escena sudamericana.

Su vida es una paradoja. “Yo odio mudarme, y no me gusta el cambio”, dice Daniela. Sin embargo desde chica hace todo lo contrario. Después de que sus padres se separaron, se fue a vivir un tiempo con su papá en el conurbano bonaerense y después con su mamá a Corrientes y Callao, pleno centro de la Ciudad de Buenos Aires. Y para seguir yendo en contra a sus propios pensamientos, un día decidió ir al otro lado del mundo, donde sin saberlo se iba a convertir en una estrella. 

Cuando tenía 12 años, un profesor del colegio le dijo que tenía aptitudes para la música y desde entonces se empezó a interesar en el arte, una pasión que tal vez heredó de su papá dj. “Me topé con una agencia artística en la zona de Belgrano, era una agencia china. Ahí conocí a mi primera manager, Ana, que era de Taiwán y me metió en el mundo chino, sin buscarlo. Empecé a cantar canciones de esa cultura”, cuenta Daniela Bessia, en una videollamada con Clarín, desde Italia, país en el actualmente reside su mamá.

Daniela Bessia en la televisión china.

La cantante se sintió tan atraída por esa cultura, que comenzó a estudiar el idioma. “En 2007, mi maestra me introdujo en una competencia mundial que organizaba el gobierno chino. Era para extranjeros que estudiaban la lengua. Después de ser parte de una competencia nacional, cada país envía al ganador a China”, explica Bessia.

El concurso fue emitido por la Televisión nacional del país asiático. “En ese momento yo no hablaba mucho, pero gané porque era televisión y servía que supiera cantar canciones chinas”. Daniela viajó junto a otro chico que “hablaba el idioma perfecto” a Shanghai.

Fue la primera vez que salió del país. Se encontró con una ciudad cosmopolita, que la deslumbraba todo el tiempo. “Fue un cambio cultural constante, y me tenía que adaptar a cada segundo. Fue un proceso que me encantó, porque me cambió como persona. Me permitió mirar que las cosas se pueden hacer de otra manera y aprendo todo el tiempo de eso”, dice Bessia.

La joven argentina se quedó un mes del otro lado del mundo, participando junto a otras personas en el reality show donde tenía que demostrar su conocimiento sobre China. “Las competencias de cada país no tenían tanto rating, pero lo que hicimos en China fue un boom”.

Daniela Bessia mostrando el tango en China.

Los participantes estaban 24 horas con una cámara. La producción los llevaba a diferentes lugares como la Muralla China y otro puntos turísticos, donde debían mostrar conocimiento histórico, vocabulario y caligrafía china (esos ideogramas), entre otras cosas.

“Un día estábamos en un restaurante comiendo con todos los del programa y aparecimos en la tele, fue re loco para mi”, cuenta sobre la primera vez que se vio en televisión.

Cuando terminó el programa, la cantante regresó para continuar sus estudios de piano en el conservatorio de la Ciudad de Buenos Aires. “Mi mente había quedado en Shanghai, me había quedado enamorada”, dice.

Llámese ley de atracción, destino o casualidad, a Daniela se le presentó otra oportunidad para volver a la ciudad que la había cautivado. “Mi profesora de chino me ofreció una beca que daba la embajada de China en Buenos Aires, para ir estudiar a Shanghai durante un año. Me cayó del cielo. Acepté, aunque me dio mucho miedo porque tenía que dejar mi vida”.

Apenas aterrizó en China por segunda vez, se instaló en una universidad de idiomas. Al igual que en las películas estadounidenses, era un campus enorme, con estudiantes de todo el mundo. Bessia se anotaba en todos los talleres artísticos y culturales que ofrecía la institución.

“Una vez hubo un concurso de canto y yo me registré para cantar una canción china”. Lo que la argentina no sabía es que esa presentación le iba a cambiar la vida, como si no fuese suficiente con la experiencia que estaba viviendo.

Además de a su voz y carisma, Bessia le debe su popularidad a un cúmulo de casualidades, que la llevaron a estar en los programas más vistos de China.

“Uno de los padres de los estudiantes que fue a ver el concurso era el director de China Got Talent (uno de los programas más vistos en ese momento). Me ofreció participar y yo le dije que no. Me volvió a llamar y yo decía que no porque era mucha exposición me daba miedo, más en un país donde firmás contratos en los que entendés la mitad de las cosas”, recuerda Bessia.

Las ganas del productor de tenerla en el programa era tantas, que le ofreció ir como invitada a la apertura de la tercera edición. Ella aceptó y cantó junto a la ganadora anterior. Desde entonces no pararon de lloverle ofertas trabajo y se vio obligada a abandonar la beca y cambiar su visa de estudiante.  

Rápidamente, la Televisión Central de China, unas de las empresas más grandes de comunicación de Asia y que depende directamente del El Consejo de Estado, es decir del máximo órgano del poder ejecutivo de la República Popular China, la convirtió en la conductora de varios programas que se emitían en su señal de habla hispana. Todos los programas estaban relacionados al entretenimiento y el arte.

Bessa estuvo al frente de Escuela de sabores, un ciclo destinado a extranjeros que iban a participar y trataban de cocinar típicos platos chinos. También fue invitada varias veces al programa Avenida de las estrellas, “que es más famoso que el China Got Talent”. Ahí estuvo en varias temporadas. “Es parecido al Bailando por un sueño”, ejemplifica.

Los días que no estaba en un set de filmación, viajaba por las provincias haciendo shows o se embarcaba en cruceros como cantante invitada.

Daniela Bessia recibiendo su premio como una de las personas más influyentes en China en 2015.

De China suele decirse que la censura es modo corriente en los medios de comunicación. Sin embargo, Daniela afirma que nunca firmó un contrato donde se le prohibiera tocar ciertos temas.

“Yo nunca me metí en nada donde creo que podría haber molestado al gobierno, como cuestiones políticas. Mi intención siempre era lograr conectar las diferencias culturales, no desconectarlas”, asegura Bessia.

No obstante, recuerda: “Una vez tenía que nombrar a famosos argentinos que ellos podían conocer. Quise nombrar al Papa y no me dejaron”. Aunque a Daniela no le pareció algo importante, sin dudas se trataba de un asunto político para los productores del programa. China mantiene una tensa relación con el Vaticano, porque este es uno de los 17 países de todo el mundo que reconoce al gobierno en Taipei, capital de Taiwán, como el gobierno legítimo de China.

Sí aclara que como todo lo que hace es para la TV nacional, “no lo puedo subir a mi canal de Youtube, siempre me lo borran”. En China no existe Instagram, Twitter o Whatsapp. Tienen sus propias redes sociales. El filósofo Umberto Eco alguna vez escribió que el país le pertenece a quien controla los canales de comunicación y sin dudas, Xi Jinping adhiere a ese pensamiento.

Daniela se ocupó de llevar el mate, el dulce de leche y el tango, al país más poblado del mundo y logró encantar con su dulzura a la hora de comunicarse a todos. Tal es así, que en 2015 fue elegida a través de un concurso realizado por la Televisión y el diario oficial de Shanghai, como una de las 10 extranjeras destacadas del año por su contribución a la escena cultural de la comunidad china.

La argentina lanzó Dime que sí, una canción que escribió cuando tenía 12 años y con la que busca ingresar de a poco en el mercado latinoamericano. “Trata sobre la historia del amor verdadero, porque cuando uno es chico el amor es muy puro. Muestra a una mujer que extraña a su pareja que es de Buenos Aires, pero la magia del amor hace que él viaje a Shanghai”.

El video se filmó en Argentina y China. El consulado de Argentina en el país asiático le facilitó los trámites y consiguió todos los permisos necesarios para poder grabar en ciertas partes de Shanghai. Gabriel Greco, amigo de Bessia, es el director del videoclip y Andy Santa, pareja de la cantante, ofició de productor musical.

Después de la pandemia, el objetivo de Bessia, quien fue aceptada en la asociación Latin Grammy, es sacar un disco, y un nuevo video llamado Crazy. Posiblemente ya no viva permanentemente en China, ya que quiere hacerse un lugar en el mercado europeo y americano.

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WD

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Sources:
clarin-com

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1 comment

Gabriela 10 July, 2020 at 8:30 am

Daniela es Genial! virtud y humildad la definen. Me encanta como representacion y embajadora de los latinos! todos esos logros en el otro lado del mundo convierten su historia en todo un exito!
Gracias por esta info.

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