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¿Ansioso porque tu hijo pasa demasiado tiempo expuesto a la pantalla?

¿Ansioso porque tu hijo pasa demasiado tiempo expuesto a la pantalla?


Tal vez has escuchado en un sinnúmero de ocasiones que hay estudios que indican que mientras más tiempo pase un niño frente a una pantalla -computadoras, televisores, tabletas, videollamadas o cualquier otra tecnología similar-, se incrementa más el riesgo de que no se fomenten las actividades neurocognoscitivas o de desarrollo.

No obstante, con la llegada de la cuarentena y el aislamiento social a causa del COVID-19, evitar esta exposición es casi imposible. Las actividades extracurriculares y de ocio se han visto limitadas, por lo que la tecnología ha venido a formar parte de algunas de las actividades a las que podrían tener acceso los menores y que son, a su vez, de mayor interés para ellos. De igual forma, para los padres que están trabajando en casa, también puede ser una ayuda para distraerlos mientras cumplen con sus responsabilidades.

“Es importante que como padres podamos establecer límites, y no me refiero necesariamente al tiempo, aunque ciertamente esto está dentro de los límites, sino también a lo que ven y juegan, entre otras cosas. ¿Cuánto es ese límite de tiempo? Va a depender de la edad, del nivel de madurez y de darle las herramientas adecuadas para poder navegar seguros en las redes más que todo, incluyendo las apps de juegos. De igual forma, se recomienda que se pueda balancear el uso de la tecnología con otras actividades físicas o creativas como pintar, escribir, dibujar, bailar y compartir con otros”, expresa la doctora Rebecca López Bobonis, quien es psicóloga escolar.

De acuerdo con el pediatra y presidente electo de la Sociedad Puertorriqueña de Pediatría, Gerardo J. Tosca-Claudio, en Estados Unidos, los adolescentes pasan un promedio de 9 horas usando algún tipo de tecnología por día y los preadolescentes 6 horas por día; tiempo que no incluye el que pasan haciendo la tarea en una computadora o tableta, o leyendo libros relacionados con la escuela.

“Ahora más que nunca, los preadolescentes y adolescentes están viendo, leyendo, escuchando, creando y comunicándose todo el día. Cada vez es más difícil distinguir el tiempo que pasan con los aparatos y el tiempo en que no los usan, porque la línea divisoria es cada vez más fina. En cuanto a cómo afecta la tecnología a los adolescentes y niños, la verdad es que no hay una respuesta absoluta. Lo que está claro es que los padres, maestros y adultos pueden apoyar a los más jóvenes para que usen los medios y la tecnología de una manera saludable, productiva y responsable”, exhorta Tosca-Claudio.

La pregunta quesuele rondar en la cabeza es si habría vuelta atrás sobre la limitación del uso luego de que todo esto pase. Ante esta, López Bobonis, quien además es cocoordinadora del Comité Ad Hoc Promoción del Desarrollo Integral de la Niñez de la Asociación de Psicología de Puerto Rico, respondió: “A veces pasa que cuando están en verano o vacaciones de Navidad, y vuelven a clase en agosto o enero se les dificulta volver a lograr esa estructura previa. Les cuesta volver a adaptarse al tiempo de clases y dejar atrás lo que tanto les gusta y entretiene, pero posteriormente muchos de ellos lo logran. En este caso, puede que no sea la excepción. Ahora bien, en algunos niños a quienes se le dificulta reconocer límites o mantener control de su conducta, entre otras cosas, es importante mantener las reglas claras en todo momento y hacer incluso contratos para el uso de la tecnología, de forma tal que pueda hacer posteriormente la transición”, aconseja.

El pediatra, que además pertenece al Comité Ejecutivo del Capítulo de Puerto Rico de la Academia Americana de Pediatría, ofrece algunos consejos prácticos:

1. Los padres deben sentirse con poder para establecer límites en el uso de los aparatos electrónicos de todo tipo y tamaño: los aparatos son una parte significativa del tiempo con la tecnología, por lo que es esencial ayudar a los jóvenes a usarlos de forma equilibrada y establecer límites.

2. Anima a tus hijos a que sean consumidores responsables y creativos, y no usuarios pasivos. La tecnología puede ser increíblemente productiva, educativa y aliada para que nuestros hijos aumenten sus habilidades y conocimientos. Al ayudar a los niños más chicos a que tengan acceso a libros de calidad, películas complejas, juegos que sean un reto y apps y sitios de internet seguros, les ayudará a tener una relación positiva con la tecnología.

3. Ayuda a tus hijos a entender los efectos de realizar varias tareas al mismo tiempo. Nuestros preadolescentes y adolescentes piensan que realizar varias tareas al mismo tiempo no tiene impacto en la calidad de sus tareas. Como padres, sabemos que ayudar a los niños a estar concentrados es importante para fortalecer las habilidades interpersonales y el rendimiento académico. Anímalos a hacer una cosa a la vez, a que se desconecten de las redes sociales al hacer las tareas en internet o al participar en una conversación.

Tosca-Claudio animó a los padres a darle un buen ejemplo a sus hijos de cómo usar los aparatos y la tecnología. “Si tú pones a un lado tus propios aparatos cuando estén juntos en familia, estarás dándoles un buen ejemplo. Los niños estarán más dispuestos a participar si las reglas de la casa también aplican para ti”, destacó.

Contenido de acuerdo con su edad

Indiferentemente de si es televisor, computadora, tableta o celular, la doctora López Bobonis resalta que o importante está en el uso que se la da y recalca que lo importante es que lo hagan con moderación y en saber el contenido a acceder.

El contenido debe ir a la par de la madurez del menor para evaluar riesgos, tomar medidas de precaución y seguir reglas establecidas entre los padres. Asimismo, la psicóloga enfatiza que las reglas del hogar no deben ser una camisa de fuerza sino que se permite negociarlas, según los límites que desees establecer y tomando también en cuenta la opinión de los menores. Cuando algo no sea negociable, aconseja que se debe explicar por qué no lo es.

“La supervisión es crucial aquí y la comunicación es esa herramienta valiosa que ayuda a que los menores vayan entendiendo que cada decisión tiene su razón de ser, especialmente cuando se restringen ciertos programas o juegos, y cuando se monitorea para prevenir”, señala al destacar que en días pasados han salido varios casos de acoso sexual cibernético, por lo que estar atentos al uso que le dan a la tecnología va a ser fundamental para evitar peligros mayores.

Asimismo, enfatiza que el “parental control” (mecanismo usado por adultos para controlar en diferentes sitios web, sistemas operativos o equipos el acceso y uso que los menores de edad le dan a internet) es una buena estrategia y necesaria, pero no sustituye la supervisión directa de los adultos. El contenido dependería de la edad e interés del menor, siempre y cuando como padres sepas y conozcas lo que ellos ven, y establezcas medidas de seguridad.

“De igual forma, debemos ir educando sobre los peligros de la red para cuando nosotros no estemos cerca, ellos puedan diferenciar entre conductas apropiadas y las no apropiadas por parte de otros. Debemos estar alertas a los juegos sobre todo. Por ejemplo, Tik Tok fue una de las aplicaciones más descargadas el año pasado, pero de igual forma, se conoce que atrae muchos pedófilos y pone en riesgo a nuestros menores. Si no conocemos cómo se usa, ni ajustas los settings del juego para ponerlo privado, si no dedicas tiempo para conocer lo que juegan tus hijos, podrían estar en riesgo a aspectos como compartir su ubicación en tiempo real o a que adultos interactúen directamente con ellos, entre otras”, alerta la psicóloga escolar, quien a continuación ofrece unas recomendaciones.

Menores de 5 años: No se recomiendan los electrónicos, pero de hacerse, debe ser en un tiempo limitado de 15 a 20 minutos y podría ser juegos educativos que fomenten su aprendizaje cognitivo verbal, entre otras áreas.

Edad escolar: Pueden negociarse los horarios, entre una hora a una hora y media, además de balancear con otras actividades. El contenido puede ir más dirigido a aspectos de aprendizaje con visitas virtuales a museos, conocer otros países, pueden acceder también a juegos, con la debida orientación de los padres. Déjale saber que de ver algo que le haga sentir incómodo, puede acercarse a ustedes para dialogarlo y reportarlo, de ser necesario.

Adolescentes: Una de las formas más comunes de ellos socializar es a través de las redes sociales. Vela por que el contenido al que acceden sea apropiado a su edad y madurez. La base está, más que en el contenido, en su juicio. Es importante enseñarles a evaluar cada cosa que ven en las redes de forma crítica y analítica, desde noticias y artículos que sean de fuentes confiables, hasta reglas básicas de la socialización en línea, entiéndase redes sociales. Deben ser orientados sobre los peligros en relación a que una vez suben una foto, se pierde control de ella, y de que no debe aceptar a extraños en sus redes. Además, de que cualquier contenido puede dañar su reputación y la de otros, por lo que debe pensar sus actuaciones antes de llevarlas a cabo. Mientras, el tiempo debe ser un balance entre sus responsabilidades académicas, su necesidad de estudio y su tiempo de ocio.

Jóvenes: Si necesitan estudiar más de una clase porque tienen unas necesidades particulares, el uso de la tecnología va a depender de cubrir primero esas necesidades. En tiempo de aislamiento, deben mantenerse las mismas reglas, aunque se puede ser flexible.



Sources: metro.pr

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