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El deporte de élite también sale a la calle

El deporte de élite también sale a la calle


Los deportistas de élite han visto durante el confinamiento cómo se quedaban sin competiciones y sin forma física. Casi dos meses alejados de sus hábitos de entrenamiento. Como enjaulados. Ayer, al fin, pudieron respirar a todo volumen. Fue apenas una toma de contacto, pero a todos les sirvió para disfrutar del aire fresco y de una buena dosis de optimismo.

Iván Fernández | Atleta

«Las primeras sensaciones son de felicidad»

El fondista alavés Iván Fernández sale a rodar por las calles de Vitoria.

El atleta alavés Iván Fernández fue uno de los más madrugadores. Poco más tarde de las seis de la mañana empezó su nueva rutina después de un confinamento de 48 días. La responsabilidad de quedarse en casa le ha podido al vitoriano, que apela al «buen trabajo que hemos hecho como sociedad para parar el virus». Las zonas ajardinadas de Vitoria lucieron más verdes en un derroche de primavera y las primeras carreras le sirvieron para sentir el roce de las zapatillas con el asfalto. «Ha sido una sensación de felicidad», confiesa. Su cuerpo se debe reprogramar y volver a su ser después de haber engordado 5 kilos fruto de la «falta de la actividad cotidiana» y a pesar de haber completado entrenamientos en cinta que no han superado los 80 kilómetros a la semana. «Tuve que bajar el volumen porque el impacto me causaba sobrecargas», explica.

La vuelta a los entrenamientos debe ser suave. «El regreso supone riesgos de lesión. En estos primeros diez días, la jornada que más tengo que rodar será de 50 minutos», apunta. De momento, las cuatro horas que tiene son más que suficientes. «No me quejo», reconoce mientras sigue persiguiendo el sueño olímpico.

Íñigo Elosegui | Ciclista Movistar

«Me he notado raro desde la rampa del garaje»

Iñigo Elosegui.

Íñigo Elosegui disfrutaba en febrero de su primera temporada como ciclista profesional cuando durante el Tour de los Emiratos el coronavirus obligó a suspender la carrera. Pasó allí, en compañía de Alejandro Valverde, unos días de cuarentena y confinamiento que se alargaron hasta ayer. «Tenía ganas de salir, de ver el pueblo por fuera, de sentir la naturaleza», cuenta. Vive en Zierbena. Eso es siempre una suerte y más ahora. Los apenas 1.500 vecinos pudieron disfrutar de su entorno natural sin intrusos. El Ayuntamiento cerró los accesos. «En el bidegorri me he cruzado sólo con cuatro ciclistas», apunta el corredor del Movistar. Otra de las ventajas de residir en una localidad de menos de cinco mil habitantes es que no hay franjas horarias para salir a hacer deporte. Elosegui evitó madrugar. Cogió la bicicleta pasadas las once. Y ahí lo notó: «Desde la rampa del garaje he sentido raras las piernas. Es que no es lo mismo hacer rodillo en casa que pedalear en la carretera».

Rodó unas tres horas. «Tranquilo. Sin forzar». La pandemia ha puesto al ciclismo profesional contra las cuerdas. No hay carreras hasta finales de julio. Si las hay. «Quedan tres meses. Da tiempo de sobra para prepararse». La Unión Ciclista Internacional (UCI) anunciará el martes la fechas de las pruebas que se disputarán en verano. Mientras, Elosegui recuperará su forma física. Desde mañana podrá salir de Zierbena y entrenarse por el resto de Bizkaia. Los ciclistas profesionales tienen ese permiso.

Alain Colunga | Remero de Urdaibai

«Las agujetas están aseguradas»

El remero Alain Colunga.

«Hoy -por ayer- hemos dado un poco de pena, después de dos meses sin siquiera trotar», bromea uno de los puntales de la ‘Bou Bizkaia’ de Urdaibai tras regresar de su primera salida para correr al aire libre en Ondarroa. Autoexigente al máximo, esta vez se lo tomó con tranquilidad. Tocaba actuar con prudencia y cumpliendo las reglas. Arrancó al trote a las 8.15 desde su casa en Kamiñazpi. «He recorrido toda la localidad por el circuito que han establecido. Un par de vueltas y a casa. Ha sido una toma de contacto para ir recuperando sensaciones porque necesitaremos dos o tres salidas para conseguirlo. Pese a todo, agujetas aseguradas», recalca satisfecho.

«El confinamiento para un deporte como el nuestro, en el que estamos tanto tiempo en el agua por estas fechas, ha sido duro, aunque en mi caso lo he llevado mejor de lo que pensaba», reconoce. No obstante, «necesitaba sentir otra vez la sensación de libertad» y está convencido de que el entrenador, Jon Elortegi, y el preparador físico, Aitor Alzibar, «aprovecharán esta posibilidad para compaginar sesiones de calle con cargas fuertes de trabajo en casa. Nos va a venir bien a nivel psicológico», resalta.

Eguzkiñe Aspiazu | Atleta del BM

«Ha sido un regalo muy bonito volver a correr»

Eguzkiñe Aspiazu, atleta.

La atleta del BM Bilbao celebró la posibilidad de volver a correr con un paseo desde Barakaldo a «lugares como el Regato. He podido ir corriendo por el pantano… Bufff, ha sido un regalo volver a correr», reconoce la campeona de Euskadi master de campo a través. La vizcaína reconoce que sintió «las piernas pesadas, porque llevaba seis semanas en casa haciendo rodillo y la verdad que se nota el cambio de actividad, pero ha sido un día precioso», aplaudió.

Ziortza Villa | Ciclista de ultrafondo

«Ha sido maravilloso disfrutar de la naturaleza»

La ultrafondista Ziortza Villa, por el Pagasarri.

La vida de Ziortza Villa se ha visto alterada por el coronavirus tanto deportiva como en el profesionalmente. Como fisioterapeuta en el Hospital de Cruces enseña a los pacientes curados a volver a respirar, entre otras cosas. Su otra vida gira en torno a la bicicleta. La campeona de España y de Europa de 24 horas, y cuarta en el último Mundial de resistencia pudo volver a vestirse ayer el maillot. «Aunque mi disciplina es en carretera elegí una bici de montaña para rodar por La Peña al Pagasarri. Fue maravilloso poder disfrutar de la naturaleza», confiesa. Un paseo de dos horas que le dejó «muy buenas sensaciones».

Ander Zabala | Remero de Santurtzi

«No quería picarme para evitar lesiones»

Ander Zabala, de Santurtzi.

Lo tenía claro desde que el Gobierno anunció que ayer se iba a poder salir a practicar deporte. «Había que aprovechar la oportunidad después de tanto tiempo encerrados», resalta. Por eso, tras consultar con el técnico de la ‘Sotera’, Iker Zabala, modificó el plan de trabajo de la plantilla «para romper con la monotonía y disfrutar un poco del aire libre compaginando después la sesión con treinta minutos de ergómetro y una tabla de ejercicios».

En su caso, para evitar aglomeraciones y después de estirar bien en casa, salió «a las 8.30 por el paseo en dirección a Zierbena aumentando el ritmo progresivamente». Eso sí, sin forzar en exceso. «Ni me he planteado controlar las marcas anteriores para no picarme porque hay que evitar lesiones», apunta.

No obstante, «pese a que al principio me he sentido extraño, la sensación de libertad ha merecido la pena. Ha sido muy gratificante». De cara al futuro, «vamos a aprovechar para introducir progresivamente más sesiones de carrera porque entrenar en ergómetro se está haciendo duro desde el punto de vista psicológico, máxime ante la incertidumbre sobre la disputa o no de la temporada».

Garazi Sánchez | Surf

«El objetivo no era coger las mejores olas»

Garazi Sánchez.

Desde que regresó de competir de Barbados el pasado 15 de marzo no había vuelto a surfear. Hasta entonces llevaba cuatro meses a tope. Y Garazi Sánchez madrugó para volver a hacerlo. Tenía pensado ir a la playa de Azkorri, pero visto que había mucha gente prefirió acercarse a la de Arrigunaga. «El objetivo no era coger las mejores olas sino sentir otra vez que vivimos en la naturaleza. Estar en el mar es de las experiencias más bonitas que hay y ha estado muy bien», admite.

Ayer no era el momento de enfocar la sesión a nivel técnico y deportivo «sino que tocaba disfrutar, recuperar sensaciones. Ver la luz al final del túnel y que esto supone que vamos avanzado poco a poco». Aunque le hubiera apetecido quedarse más, estuvo una hora. «Después de tanto tiempo tampoco conviene forzar mucho la máquina porque el cuerpo esta más agarrotado». Ni siquiera se entrenó con su tabla de competición «porque tiene unas exigencias y es más fácil calentarte». Se trataba de «estar sentada en el pico mirando al horizonte y la paz que te da el mar».

Silvia Trigueros | Ultra trail

«Tenía muchas ganas de sentir el aire en la cara»

Silvia Trigueros, camino del Amboto.

Acostumbrada a poner el despertador cada día para salir a correr sobre las 6 de la mañana, el madrugón de ayer fue para Silvia Trigueros, todo un referente en las carreras extremas de montaña, como casi retomar una rutina. «La noche anterior dormí poco, aunque muy profundo. Entre varios compañeros nos escribimos y comentábamos que parecía que al día siguiente teníamos carrera. Estábamos nerviosos». Al residir en Abadiño pudo correr por el monte sin problemas. Estuvo 3 horas por la zona del Anboto, completando unos 20 kilómetros. «Tenía muchas ganas de sentir el aire en la cara. Me lo tomé con calma. Cuando empecé no había nadie, luego ya en la bajada se notaba más movimiento».

Gurutze Frades | Triatleta

«Este ha sido el primer día de muchos»

La triatleta Gurutze Frades.

A la triatleta vizcaína Gurutze Frades el confinamiento le pilló en Castellón, en Peñíscola, donde se estaba ejercitando para acudir pocos días más tarde, el 29 de marzo, al Ironman de Sudáfrica. Restringidos los desplazamientos decidió quedarse allí para tratar de seguir entrenando, al borde del Mediterráneo. «Tengo el mar debajo de casa y decidí empezar el día allí nadando, que es lo que más tiempo llevaba sin hacer. He hecho unos 2 kilómetros. Tenía sensación de madrugón, de frío y de soledad, pero el agua estaba genial y hemos podido estar muy a gusto. Este ha sido el primer día de muchos», celebra.



Sources:
sport.es
elcorreo.com

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