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Puerto Rico

El nieto de una víctima de COVID-19 cuestiona por qué Salud no la incluye en las estadísticas oficiales

El nieto de una víctima de COVID-19 cuestiona por qué Salud no la incluye en las estadísticas oficiales


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Una mujer de 88 años y residente de San Juan arrojó positivo a la prueba de COVID-19, el 28 de marzo, en momentos en que ya estaba hospitalizada y su cuerpo se debilitaba tras la infección. Dos días después, a las 7:03 de la mañana, falleció.

“No pudimos hablar con ella ni despedirnos”, relató su nieto Alejandro Sacarello, en entrevista con El Nuevo Día. Pero el duelo de la familia ante la inesperada partida de la matriarca se ha visto interrumpido. Más de dos semanas después de su muerte, las estadísticas oficiales que publica el Departamento de Salud no reflejan ese deceso.

La víctima fue llevada al Hospital Auxilio Mutuo, en Hato Rey, con síntomas que no eran los que comúnmente se relacionaban con el COVID-19, como falta de apetito, dificultad para ir al baño y deshidratación. Ya hospitalizada y en cuidado intensivo, apareció la pulmonía, sufrió un fallo renal y su nivel de oxigenación bajó. Sacarello explicó que, el 27 de marzo, el personal médico decidió que era necesario realizarle la prueba de COVID-19, que arrojó un resultado positivo al virus.

“El 30 (de marzo) fallece a causa de coronavirus, dentro de otras complicaciones que sucedieron también, pero el coronavirus fue lo que le debilitó su sistema inmunológico”, sostuvo. Tras la muerte, Sacarello se comunicó con el hospital y le indicaron que la información sobre los decesos por COVID-19 se envía a Salud.

Atento a los datos oficiales que la agencia publica y suministra, el nieto verificó, al día siguiente, si Salud había informado sobre una muerte que correspondiera a la edad y género de su abuela, así como la región en la que había fallecido, pero eso no ocurrió.

“Sigopendiente día a día hasta que culmina una semana ya de su fallecimiento y tomo la decisión de llamar al Departamento de Salud”, relató. Cuando se comunicó con la línea telefónica que habilitó el gobierno para atender sospechas de casos, fue redirigido al cuadro telefónico de Salud, en la que nadie lo atendió.

El Nuevo Día solicitó una entrevista con el director de Epidemiología de Salud, David Capó, para aclarar esta y otras incongruencias. Capó solicitó tiempo para revisar los datos disponibles y aclarar las dudas, pero al cierre de esta edición anoche no se había recibido respuesta.

El reclamo de Sacarello se da también en momentos en que el propio secretario de Salud, Lorenzo González Feliciano, admite que las cifras de personas contagiadas con coronavirus, en Puerto Rico, no se ha realizado de forma correcta.

“Mi abuela era una persona muy correcta y ha sido parte de la gasolina para mí en estos momentos de querer hacer lo que ella tal vez hubiese hecho, y es buscar la información correcta y que todo el mundo la tenga”, afirmó el joven de 26 años. “No hay nada como el amor que te da un abuelo, mi abuelita y yo teníamos un vínculo superfuerte”.

El permiso de cremación expedido por el Registro Demográfico, el 3 de abril, sostiene que la muerte ocurrió a causa del COVID-19, según certificado por un médico.

La muerte fue certificada por el doctor Enrique Ramos, especialista en Medicina Familiar en el Hospital Auxilio Mutuo, confirmó el galeno a este medio. “El diagnóstico era COVID-19”, sostuvo.

Más allá de que se refleje un dato, Sacarello busca transparencia y justicia en la información. “Siento que todas estas personas que tal vez están falleciendo y no se está reportando, es una falta de respeto, porque todos estamos dejándonos confiar por una información que se nos está dando y, cuando uno ve que hay una incongruencia trae mucha inseguridad, especialmente en estos tiempos que estamos viviendo”, manifestó.

El nieto también confirmó que Salud no ha hecho ninguna gestión de rastreo de contactos con los miembros de la familia.

“Somos una familia grande, la visitábamos y pasábamos tiempo con ella, básicamente todo el mundo, y ninguno ha recibido ningún tipo de comunicación del Departamento de Salud para investigar absolutamente nada”, apuntó.

Hasta ayer, Salud había informado sobre la muerte de 60 personas a consecuencia del COVID-19. De ese total, 41 fallecimientos habían sido documentados con pruebas confirmatorias, según la herramienta de datos sobre el virus publicada por la agencia, y las 19 restantes estaban certificadas por médicos como fallecimientos por COVID-19. Ninguna de esas muertes coincide con la región en la que falleció ni la edad de la abuela de Sacarello, cuya identidad la familia ha preferido no publicar.

Esa no es la única incongruencia que evidencia un análisis de este medio a los datos publicados por Salud. El pasado 6 de abril se reportó la muerte de una segunda enfermera diagnosticada con COVID-19, según información confirmada por el Colegio de Enfermería Práctica de Puerto Rico.

La mujer falleció presuntamente en un hospital en Carolina. Según el portavoz del Colegio, Julio Irson, la enfermera práctica tenía 47 años, pero tampoco está claro si su caso está incluido en las cifras oficiales o si fue investigado por Salud.

Del total de 60 casos, Salud no ha reportado ningún detalle sobre -al menos- cuatro muertes, que fueron informadas por la agencia el 16 de abril. Sobre esos casos, la información se limitó a que “los cuadros clínicos eran compatibles con el COVID-19, siendo así clasificadas por sus médicos en sus actas de defunción.

“Pienso que, ante una emergencia, es el momento donde la gente debe estar luciéndose y dando el máximo y basándome en la experiencia que he tenido con mi abuela, me ha causado una desconfianza increíble”, manifestó Sacarello. “Si sus datos no salieron, ¿como cuántos más datos deben estar ocultando para mantener la calma?”, cuestionó.

La abuela de Sacarello, describió el joven, “era una mujer de muchas atenciones, de mucho amor, que se desbordaba por toda su familia, una mujer ejemplar en la sociedad, ella era una mujer muy correcta, muy organizada, de detalles. La extraño todos los días, todos los díaspienso en ella”.



Sources: metro.pr

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