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Surgen dudas sobre el rol del hospital regional de Bayamón en medio de la crisis por el coronavirus

Surgen dudas sobre el rol del hospital regional de Bayamón en medio de la crisis por el coronavirus


Las versiones que ha dado el gobierno respecto al papel que jugará el Hospital Universitario Dr. Ramón Ruiz Arnau (HURRA), en Bayamón, durante la emergencia del COVID-19 han generado un clima de confusión entre los profesionales de la salud que, en algunos casos, ha dificultado que los pacientes reciban la atención urgente que necesitan.

Diversas figuras en la industria de la salud dijeron a El Nuevo Día que carecen de información certera y actualizada sobre el protocolo para el manejo de estos casos y si el hospital regional de Bayamón es la institución a la que deben referir a los enfermos.

“El gobierno ni siquiera nos ha citado a una reunión para saber cuál es el protocolo para el movimiento de pacientes en masa”, lamentó ayer el presidente de la Asociación de Ambulancias Puertorriqueñas, Josué Quintero Barroso.

Quintero Barroso, cuya organización la integran 50 compañías de ambulancias, dijo sentirse frustrado con la situación, particularmente por la incertidumbre en torno al HURRA. Mencionó, a modo de ejemplo, que el Departamento de Salud del Municipio de Bayamón le notificó que debían llevar los pacientes con sospecha de coronavirus COVID-19 al hospital regional, pero allí los han rechazado.

“El regional de Bayamón no está aceptando los pacientes así. Inclusive, ya llevamos como cinco ambulancias que las han virado porque van a este hospital, no la aceptan, van a otro hospital, no la aceptan, y terminamos en el regional y tampoco aceptan al paciente”, relató Quintero Barroso.

Tan reciente como el lunes, el doctor Pablo Rodríguez Otero, quien forma parte del “task force” que asesora al gobierno y está a cargo de habilitar el hospital regional, descartó que esa institución médica pueda convertirse en el primer centro hospitalario para los casos críticos de coronavirus COVID-19.

En cambio, el hospital regional será la alternativa cuando los demás hospitales estén a capacidad, estableció el galeno. “El hospital de Bayamón no es el hospital de coronavirus en Puerto Rico, no lo es. Simplemente, es el apoyo. Lo que podría esperarse (en casos de contagio) es tanto, que no podemos depender de un hospital que tiene 20 camas”, recalcó.

“Hay un área de aislamiento donde se podrían poner ventiladores… Podría subirse hasta 24 (camas), pero ahí se acabó. Después de eso, no hay nada más. Por eso, no nos podemos convertir en el hospital de todos los pacientes críticos porque sellenaría en un día”, aseveró.

El personal administrativo de la institución ha estado implementando cambios estructurales, de modo que los cuartos cuenten con presión negativa, para que no se disemine la infección por los pasillos. Además, se están adquiriendo monitores nuevos, se prepara un cuarto de telemetría y se adapta la temperatura de las habitaciones, explicó Rodríguez Otero, lo cual le podría demorar entre siete y 10 días adicionales.

“Personalmente, le he advertido a la gobernadora que ese hospital se debe abrir cuando esté listo”, enfatizó, en un intento por evitar que se envíen de inmediato pacientes del nuevo coronavirus.

Vázquez Garced había anunciado, el 19 de marzo, que el hospital regional recibiría los casos críticos de coronavirus COVID-19. “Será el primer centro hospitalario que servirá de base para atender los casos críticos de coronavirus que vayan surgiendo”, subrayó la mandataria entonces.

Agregó, en ese momento, que las personas que requieran hospitalización por presentar un cuadro severo “deberán ser llevadas al hospital regional de Bayamón”. Personal de la Guardia Nacional confirmó, incluso, el plan de trasladar hasta allí los casos positivos a COVID-19 que se identificaran en el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín.

Durante una rueda de prensa posterior, el 26 de marzo, la gobernadora dijo sobre el HURRA que “lo importante es saber que tenemos suficientes espacios, suficientes camas para, la eventualidad que las necesitemos, se puedan utilizar”.

Fue el doctor Rodríguez Ortiz quien alertó entonces que la institución de Bayamón solo permanecería como alternativa en caso de que los demás centros hospitalarios se llenaran. “Estamos preparando el hospital para que le dé ‘backeo’ (apoyo) a todo el pueblo de Puerto Rico, pero esta situación es del pueblo de Puerto Rico, y cada institución tiene que ser parte de este esfuerzo”, enfatizó entonces.

“Cada área tiene que cubrir sus necesidades, y el hospital (regional) se va a quedar para cuando esos hospitales de la periferia no puedan cumplir sus necesidades”, agregó el director de trauma del Centro Médico, asignado al HURRA durante la emergencia por el COVID-19.

El protocolo de manejo de esta pandemia, elaborado por el grupo de trabajo médico, ha sufrido cambios en días recientes. La última versión del documento se actualizó ayer, según pudo corroborar este diario con la copia del organigrama.

Esta versión establece que un adulto que arroje positivo al COVID-19 y tenga una enfermedad severa, será llevado primero al hospital más cercano. Si no hay camas de intensivo disponibles, se transferirá al hospital comunitario en su región. Solo cuando el centro comunitario carezca de camas de intensivo y cuartos de aislamiento, se transferirá al HURRA como último recurso.

Los casos de viajeros que arrojen positivo al COVID-19serán transportados al Hospital de la Universidad de Puerto Rico en Carolina u otro designado.

En compás de espera

Mientras, los hospitales del país se encuentran a la expectativa ante el posible aumento exponencial de personas contagiadas con COVID-19 en busca de asistencia médica. A esa situación, se suma la confusión que generó entre su personal el anuncio inicial que hizo la gobernadora sobre el HURRA.

“Hay una confusión porque, originalmente, se dijo que eso ya estaba listo, que en el Hospital de Bayamón todo lo estaban preparando. Primero, se dijo que ese iba a ser el Hospital COVID y, luego, se aclaró que no, que iba a ser un recurso adicional”, comentó Jaime Plá, presidente de la Asociación de Hospitales.

Según Plá, “sería bueno” que el nuevo secretario de Salud, doctor Lorenzo González Feliciano, se exprese públicamente sobre cuál va a ser el rol exacto que se dará a ese hospital, así como el plan de alojamiento hospitalario de esos pacientes.

“Hoy (ayer), tuve un ‘conference call’ con los directores médicos de los hospitales para trabajar en conjunto los casos de traslado entre unos y otros hospitales”, dijo Plá, quien advirtió que la situación aún no se ha salido de control en Puerto Rico, pues aunque a diario se confirman casos del virus, el nivel de contagio no ha reportado ser tan elevado como en otros países.

Ante las dudas, los hospitales privados han manejado la situación según sus protocolos y capacidades, con una notable escasez de equipo de protección para su personal, así como pruebas diagnósticas.

En el Hospital Damas, en Ponce, por ejemplo, ayer solo había disponible un cuarto de aislamiento y una cama en la unidad de cuidado intensivo, según el director médico de la institución, doctor Pedro Benítez.

“Si nos llegan más casos (críticos de COVID-19), habría que transferirlos (a otro hospital), ¿pero a dónde? No es fácil que otro hospital acepte un traslado así. Por eso, es importante (la disponibilidad de) el hospital regional de Bayamón y el Centro Comprensivo de Cáncer”, subrayó.

Según el galeno, si aumenta sustancialmente este tipo de paciente con necesidad de tratamiento hospitalario, Puerto Rico no estaría preparado para manejar una situación de esa naturaleza. Como ejemplo, mencionó que se ha hablado de que el gobierno adquirirá unos 1,500 ventiladores, pero ese equipo debe tener el apoyo del personal suficiente para manejarlo, incluidos neumólogos y terapistas respiratorios.

Diana Acosta, presidenta de la Asociación de Cuidado Respiratorio de Puerto Rico, comentó ayer que, en el país, hay unos 3,000 terapistas respiratorios, lo que catalogó como insuficiente si se considera la población de 3.2 millones de personas.

Aunque ha trascendido que, en los hospitales del país, hay unos 800 ventiladores, el “task force” médico reconoció recientemente que cerca de 300 no funcionan, por lo que la cifra estimada es de unos 500. La semana pasada, llegaron 20 ventiladores comprados por el gobierno y se espera que otros lleguen las próximas semanas, según ha informado el grupo de trabajo liderado desde el Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico.

La licenciada Marilyn Morales, directora ejecutiva del Hospital Buen Samaritano, en Aguadilla, indicó que trasladar a un paciente desde el oeste del país hasta el área metropolitana es difícil.

“Va a ser un riesgo enviar a estos pacientes. Si no está en condición de traslado, tenemos que quedarnos con el paciente”, dijo.

Morales sugirió que se abra otro hospital en el oesteque se designe como la institución donde se envíen estos pacientes.

A juicio del doctor Carlos Mellado, director médico del Centro de Diagnóstico y Tratamiento de Canóvanas, la falta de preparación del HURRA surge por atender tardíamente el reclamo de que se escogiera a esa institución como la operación base de estos casos. “Se va preparando el regional de Bayamón, pero tiene que ser ‘fast track’. Tenemos que tener algo preparado, un plan B”, sostuvo.

Agregó que, mientras tanto, los hospitales se enfrentan al dilema de poder manejar los casos complicados de COVID-19 que les lleguen. “Ese es el gran detalle. Una vez un paciente está en un ventilador, trasladarlo es imposible. No podemos seguir dilatando esto (un plan oficial para el manejo de casos críticos)”, puntualizó el exprocurador del Paciente.

El doctor Víctor Ramos, presidente del Colegio Médico, reconoció que se sabía que el HURRA no iba a poder atender todos los casos de COVID-19 en el país.

“Cada hospital sabía que tenía que estar preparado (para atender estos casos). Se sabía que (el hospital) de Bayamón no iba a dar abasto”, dijo el pediatra, quien resaltó que el HURRA urgía que se le devolviera el lustre que lo caracterizó en otra época.

El doctor Lemuel Martínez, presidente de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas, coincidió en que los hospitales deben seguir preparándose para recibir potenciales casos de este virus.

“De que el hospital (regional) de Bayamón va a ser un hospital COVID, no hay duda, pero la expectativa no es que todos los casos de Puerto Rico se habiliten allí. Todos los hospitales tienen que bregar y saber que les van a llegar casos”, dijo el infectólogo.

“Lo que nos toca hacer es aguantar en lo que otros planes se logran”, agregó el presidente del comité de control de infecciones del Hospital Doctor’s Center, en Manatí.



Sources: metro.pr

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