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De Carabanchel Alto a Hollywood

De Carabanchel Alto a Hollywood


De Carabanchel Alto a Hollywood. La meca del cine es la penúltima etapa en la peripecia de Manolito Gafotas, el personaje creado por Elvira Lindo hace ya 25 años, que regresa a lo grande, con una nueva serie. Algo más habrá que esperar para verle en un nuevo libro, ya como Manolo y en la universidad. Lindo (Cádiz, 1962) no deja de darle vueltas al magín sobre el futuro de su criatura. Antes de resolver el dilema, la escritora presentará nueva novela, ‘A corazón abierto’, que nada tiene que ver con su Gafotas, que sí protagonizará una serie que Exile Content, un estudio radicado en Los Ángeles, México y Miami, que produce series de pago con talento hispano para el mercado global.

«Cuando escribí el primer Manolito, no podía imaginar que sus aventuras llegarían tan lejos, ¡y a Hollywood! Ahora tengo que admitir que me supera en todo», dice Lindo, que recibió con incredulidad la carta de los productores remitida desde Sunset Boulevard. El personaje ha conquistado así «el mundo mundial», como diría el propio Manolito, cuya serie española, emitida por Antena 3 en 2004, fue un fracaso.

«Elvira Lindo ha creado un personaje y una voz singular en la literatura en español», asegura Daniel Eilemberg, jefe de contenido de Exile, que desarrolló para Netflix la serie ‘El Chapo’, el documental ‘Science Fair’, ganador de un Emmy y premiado en Sundance en 2018, ‘The Traffickers’, y otras diez docuseries y documentales. «Su sabiduría y humor fascinan a niños y adultos de todo del mundo. La oportunidad de llevarlo a un nuevo formato y a una nueva generación es verdaderamente única», asegura el productor que lo trasladará a Hollywood. Pero el ubicuo Manolo estará al tiempo, a miles de kilómetros, en Moscú, donde una producción teatral sobre él ya está en marcha.

No se ha desvelado quién encarnará en la serie al miope protagonista de ocho novelas. Lindo, que asesorará a la productora, quiere que se respete al personaje. No será así un Manolito latino, ni de una familia trabajadora de Nueva York. Apuesta Lindo porque siga siendo el niño de Carabanchel Alto que imaginó. Si lo sacan de su mundo «será otro personaje», advierte la autora que escribió e interpretó al descarado chaval carabanchelero para sus monólogos de radio, primero de RNE y luego en la cadena SER.

Sus peripecias fueron luego llevadas al cine dos veces, en 1999 por Miguel Albaladejo y en 2001 por Juan Potau, y ‘Los trapos sucios’, cuarta entrega de la serie tras ‘Manolito Gafotas’, ‘Pobre Manolito’ y ‘¡Cómo molo!’, procuró a Lindo el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil en 1998. Toda la serie -que se completa con ‘Manolito on the road’, ‘Manolito tiene un secreto’, ‘Yo y el imbécil’ y ‘Mejor Manolo’- se ha traducido a más de 20 idiomas en 22 países: de Alemania a Brasil, pasando por Irán, Japón, Rusia, Taiwán, Turquía, Estados Unidos, Vietnam, los Emiratos Árabes o China, donde ha vendido más de medio millón de copias. En algunos países la corrección política borró del relato las contundentes collejas de Cata, la madre de la criatura. Todos han sido ilustrados por Emilio Urberuaga, ganador en 2011 del Premio Nacional de Ilustración.

El humos como recurso

Al comienzo de ‘Los trapos sucios’ y de ‘Mejor Manolo’, el último publicado (Seix Barral, 2012) la propia Elvira Lindo habla con Manolito, cuya familia sufrió la crisis económica y vio cómo el colegio hacía huelga por los recortes en educación. Ahora Manolo, adiós al diminutivo, se prepara para ir a la universidad e independizarse si puede. Quizá estudie periodismo, carrera que, cree, no le complicaría mucho la vida. Pero todo está en el aire. Lindo sigue pergeñando una historia en la que será fiel al carácter de su personaje, que se enfrentará al sexo sin librarse de sus agobios. Desde que se convirtió en adolescente en ‘Mejor Manolo’, el personaje ha permanecido en letargo literario. El aniversario y la propuesta de la serie lo han despertado. «Hay un resurgimiento», reconoce la autora.

El humor como recurso para empatizar con los demás y abordar cuestiones universales ha inspirado estudios sobre Manolito, como el del profesor de filosofía Emilio Lorenzo, que lo incluyó en ‘Los traviesos de la literatura’, junto a Huckleberry Finn o Guillermo el Travieso. La profesora Carolyn Tarvalia realizó una tesis sobre la censura de las traducciones en EE UU, por considerar a Manolito políticamente incorrecto. Sus libros se usan para enseñar español en las escuelas en varios países, y en Japón fueron los manuales del hispanista Norio Shinizude en la radio pública. «Es el español coloquial, de las calles, y por eso es ideal para ejercicios de lectura y escritura», se ufana Lindo.



Sources:
elcorreo.com

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