fbpx
Argentina países

Claudio Ingerflom: “El poder quiere reafirmar el poderío mundial de Rusia”

Claudio Ingerflom: "El poder quiere reafirmar el poderío mundial de Rusia"



Claudio Ingerflom realizó estudios de grado y posgrado en Moscú para luego doctorarse en La Sorbona. Fue Director de Investigaciones en el Centre National de la Recherche Scientifique de París y trabajó en Moscú para la Cancillería francesa. Hoy dirige la Licenciatura en Historia y la Maestría en Historia Conceptual de la Universidad Nacional de San Martín. Se ha especializado en Historia política y social rusa y ha trabajado sobre el poder zarista, soviético y ahora republicano. Sobre estas temáticas habló con Ñ.

Dr. Claudio Ingerflom

–Usted ha evaluado el tipo de poder zarista, el soviético y el republicano, así como la fabricación de carisma y su relación con los procesos religiosos. ¿Piensa que la recuperación que hace Putin del pasado soviético tiene una impronta religiosa o entronca con la figura de “hombre fuerte” construida por Stalin?

–Son niveles diferentes. Hay una recuperación de la representación religiosa del poder, pues su legitimidad no está en la soberanía popular sino en una figura trascendente: en la Rusia zarista era la decisión de Dios, en la URSS una ideología que no se podía ni discutir ni modificar, o sea una instancia sobre la que la sociedad no tenía forma de intervenir y por eso era también trascendente. Como cito en mi libro El zar soy yo, no es raro encontrar afirmaciones incluso de la boca de altísimos dirigentes sobre Putin como un enviado por Dios para salvar a Rusia, o hay pequeñas sectas donde se reza por él. Nos podríamos preguntar qué pasó con la tradición de la exaltación sin límites del dirigente máximo, sea el Zar o el Secretario General del Partido. La sacralización del cuerpo físico del zar servía para dejar en la sombra el cuerpo político del monarca, por eso la política como esfera autónoma de la religión sólo irrumpe con la revolución espontánea, obrera y campesina, de 1905. La exaltación del cuerpo del presidente se acompaña por las tentativas permanentes y de diversa índole para reducir la política a su más mínima expresión.

Mirá también

–¿Cómo explica que se desculpabilice a Stalin de sus políticas para privilegiar otras, la construcción de una gran civilización soviética, por ejemplo, ponderando que incluso el stalinismo era mejor que el capitalismo?

–El deseo de silenciar u olvidar los aspectos vergonzosos o negros del pasado, sobre todo si fueron producto de la política estatal son habituales (en Francia la colaboración con los nazis recién se comenzó a investigar seriamente y a ser patrimonio público en la década de 1970). Lo que su pregunta sugiere es que la particularidad rusa reside en que el camino es cronológicamente inverso: primero se informó y condenó monolíticamente ese pasado, y luego se silenció. Pero ese silencio comenzó a establecerse en la época de Brezhnev, y las críticas a Stalin se fueron acallando desde fines de los años 60. Creo que hoy el objetivo del poder, y al que se subordinan fenómenos como el que usted evoca, es por un lado silenciar lo que molesta y divide, porque el poder quiere consenso, y por el otro lado reafirmar el poderío mundial de Rusia dotándola de un poder estatal muy poderoso y blindado contra las críticas internas.

Mirá también

–¿Hay un sentimiento o nacionalismo antirruso en las demás naciones de la exURSS?

–No podría afirmar que en todas; en esas naciones viven poblaciones rusas o eslavas que no son extranjeras, lo cual hace difícil hablar en cada caso de la nación en su conjunto. Ahora bien, en las poblaciones locales no eslavas, sí hay sentimientos antirrusos, por ejemplo en el Báltico. En países eslavos como Ucrania, por ejemplo, siempre hubo un sector de la población que no aceptó ni la anexión de Ucrania al Imperio ruso en el siglo XVIII, ni el poder soviético-ruso. La creencia (muy difundida) en Rusia en que su destino inexorable y condición de salvación es ser un imperio –aunque no lo sea en sentido estricto– tampoco ayuda a eliminar esos sentimientos antirrusos.

Oficiales de policía detienen a un manifestante durante un enfrentamiento, en Kiev, capital de Ucrania, el 17 de diciembre de 2019.
Foto: Xinhua/Sergey Starostenko

–Esta suerte de evocación nostálgica de ciertas zonas del ideario soviético en Occidente, ¿cree que se conecta con una decepción política más amplia, la ausencia de líderes creíbles o los movimientos de descreimiento e indignación?

–Sin duda alguna. El ideario soviético consistía en superar la democracia liberal para encarnar radicalmente el emblema de la Revolución Francesa (libertad, igualdad, fraternidad) es decir, obtener una democracia social. Eso llevó a cultivar valores nuevos, pero la práctica truncó todas las esperanzas. Quedaron como una promesa, hoy cada día más candente porque el neoliberalismo está des-democratizando incluso el ideario liberal en un extraordinario e inédito regreso a formas preliberales; está atomizando la sociedad y tratando de eliminar la política en aras de consensos que siempre se vuelven contra los dominados, es decir, la inmensa mayoría de la población.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA



Sources:
clarin-com

Related posts

Muere hombre que ultimó a su pareja en Samaná – Periódico El Caribe

admin

Juez dicta primera condena en Colombia por el femicidio de una mujer transgénero

admin

Despiden al abogado Daniel Stingo del matinal de TVN por ser “muy puntudo” con los invitados especialmente del Gobierno

admin

Leave a Comment

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.