Cultura

Una escultura de algoritmos y humo contra el cambio climático

Una escultura de algoritmos y humo contra el cambio climático


Con una impactante y realista instalación del artista irlandés John Gerrard, que quiere denunciar la inactividad de los políticos y el dispendio energético occidental, el Museo Thyssen y la fundación TBA21 (Thyssen-Bornemisza Art Contemporary), creada e impulsada por Francesa Thyssen, se suman a la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP25) inaugurada este lunes en Madrid. Se trata de una «escultura cibernética», una recreación a través de algoritmos del paisaje donde se inició la industria del petróleo en 1901 y la era a de altas emisiones contaminantes que amenazan nuestro futuro. «Izamos la bandera de humo la neutralidad del carbono» aseguran los promotores de la iniciativa.

Gerrard (Dublín, 1974) recrea digitalmente el paraje que acogió el primer pozo petrolífero y crea una bandera de humo que «que hace visible la huella de ese CO2 invisible que sigue el la biosfera desde entonces». Así lo explicó el artífice de ‘Western Flag (Spindletop, Texas) 2017’, una pieza concebida hace dos años y que llega en España con su formato más espectacular, –una docena de metros de altura– después de haber pasado por diversas ciudades del mundo.

Denuncian la inactividad de los políticos y el dispendio energético izando en el patio del museo la bandera digital de la neutralidad del carbono

Soledad Gutiérrez es la comisaria de esta enorme instalación que se verá durante las 24 horas del día ininterrumpidamente en el patio del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, donde se expone hasta el 13 de diciembre. Explicó su creador cómo la creó para conmemorar el Día de la Tierra hace dos años, y cómo desde entonces se ha convertido en un icono en la lucha contra el cambio climático.

El artista irlandés recrea el mayor yacimiento de petróleo del mundo, llamado Lucas Gusher, situado en Spindletop (Texas), abierto en 1901 y ahora agotado, utilizando imágenes en movimiento en una gigantesca pantalla digital. Coloca en la parte central la imagen un mástil que porta una bandera formada por humo muy negro en continua renovación. «Es una escultura de algoritmos, una escultura de humo creada con 5.000 líneas de código», resume su creador.

Invisible y asesino

Asegura que su obra es «un símbolo del mundo occidental, del voraz consumo de energía y del hiperacelerado orden económico mundial». «Es también un recordatorio de la lenta agresión ambiental a la biosfera que augura el oscuro legado de la supremacía occidental y el colonialismo», agrega recordado que «el mundo que se dice civilizado quema 36.200 millones de barriles de petróleo al año», y que «todos emitimos ese CO2 invisible y asesino». «Es un objeto de carbono para un mundo el llamas, un monumento para un siglo de consumo que muestra el riesgo potencial que representa el CO2 en una imagen. Una manera de representarlo políticamente» concluye.

La instalación es otra de las propuestas en la lucha contra el calentamiento global de TBA21, fundada en 2002 por Francesca Thyssen en Viena. La hija de barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza, que denuncia «la falta de acción de los políticos contra el cambio climático», es la cuarta generación de la familia comprometida con el arte. Su fundación quiere «difundir proyectos de arte multidisciplinarios que desafíen la categorización tradicional, incluidas las instalaciones a gran escala, composiciones sonoras, performances y arquitectura contemporánea».

Entienden sus promotores que «el arte tiene la capacidad de ser una fuerza transformadora y explorar nuevos modos de producción y representación artística que provoquen e inspiren cambios». Muchos de los proyectos y exposiciones realizadas por TBA21 en sus más de 15 años de actividad han abordado el tema de la urgencia climática, «intentando sensibilizar a la sociedad a través de la visión de los artistas sobre este acuciante problema que ahora se discute en COP25».

Coincidiendo con la cumbre climática de Madrid, el Museo Thyssen acogerá el próximo día 10 una mesa redonda en torno al arte como herramienta de lucha contra el cambio climático, presentada por Francesca Thyssen con la participación de José Luis de Vicente, Alexandra Daisy Ginsberg y John Gerrard.

clubwifiusa


Sources:
elcorreo.com

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