países Spain

La víctima de Manresa: “En la caseta se pasaban una pistola, me sentí intimidada” | Sociedad

La víctima de Manresa: “En la caseta se pasaban una pistola, me sentí intimidada” | Sociedad



“Tengo flashes”. La víctima de 17 años de la presunta agresión sexual en grupo en Manresa ha declarado esta mañana tirando de recuerdos difusos sobre lo que ocurrió aquella noche, hace dos años. Ha dicho que en la caseta, Bryan le dijo que tenía que hacerle una felación a él y a Cuba (dos de los acusados). “Lo tuve que hacer porque Maykel, Cuba y Bryan se pasaban una pistola. Me sentí intimidada”, ha manifestado en el juicio celebrado en la Audiencia de Barcelona. “Otro flash es que yo estaba llorando y tenía a alguien con gafas encima. Había mucha gente haciéndose pajas. Al día siguiente desperté en casa de Melodi (una de sus amigas), desbloqueé el móvil y Bryan me llamó diciéndome que era una puta y que me había follado a todos”, ha proseguido la víctima, oculta tras un biombo y acompañada por una psicóloga. Tres años después de la agresión, sigue en terapia.

Los hechos se remontan a la noche del 29 de octubre de 2016, cuando seis hombres de 19 a 26 años y otro de 39 abusaron sexualmente de la chica, que tenía 14. Mientras uno miraba, masturbándose, el resto presuntamente la violó en una caseta abandonada en el camino de la Torre d’en Vinyes en Manresa (Barcelona). Del escrito de acusación de la Fiscalía se desprenden los detalles de aquella noche, que comenzó con un botellón improvisado sobre las diez. Una veintena de jóvenes, muchos de ellos menores, se reunieron en una vieja fábrica, situada en una zona aislada cerca del campus universitario de la comarca. 

Según el relato de la víctima, interrumpido en numerosas ocasiones por su llanto, ella conocía a la mayoría de acusados “de otras veces en la fábrica”. A Bryan lo conocía por haber mantenido con él relaciones consentidas una semana antes. “Bebí más de cuatro cubatas, me encontraba bien y me fui a ver a mi tía. Antes estuve besándome con otro menor, Raúl, dentro de la caseta”, ha asegurado.  “Había un sofá, una mesa y linternas y móviles encendidos”, recuerda del interior. La joven se dirigió con dos de sus amigos (Santi y Melodi) a ver a su tía para pedirle permiso para permanecer más tiempo en la fiesta. Cuando volvieron, la chica relata una primera agresión cuando fue al cuarto de baño. “Me dolía”, ha declarado “Y ya no recuerdo más”. 

El pasado martes, los siete acusados negaron los hechos ante la Audiencia de Barcelona. La fiscal considera los hechos, —como ya pasó con La Manada de Pamplona, los cinco hombres que violaron a una mujer de 18 años durante la primera noche de los sanfermines de 2016—, constitutivos de un delito de abusos sexuales, aunque la calificación todavía puede ser modificada y elevada a agresión sexual.

Según la víctima, esa noche durmió en casa de su amiga Melodi. Al despertar, le contó que sospechaba que habían vertido alguna sustancia en sus cubatas. “Me dijo que los seis me habían penetrado y yo estaba llorando”, ha contado. Se fue a casa de su tía andando, se duchó y fue a por la pastilla del día siguiente.Tres días después, presentó la denuncia. “Bryan me llamó para preguntar si me podía ayudar. Me pidió que quitara la denuncia porque estaba metiendo a sus amigos”. “Les tenía miedo porque tienen una pistola”. “Me ha afectado. Dejé estudiar. Me hacían el vacío. Necesité terapia”.

Según es el escrito del fiscal, uno de los acusados, Bryan, conocía a la joven. Sabía que solo tenía 14 años y se dio cuenta de que apenas era consciente de sus actos por la ingesta de alcohol y porros. Se la llevó hasta una caseta cercana y allí presuntamente la violó. Cuando acabó se dirigió a uno de sus amigos, Walter, y le animó: “Te toca a ti, 15 minutos cada uno. No tardes”. Después fue el turno de Daniel David, Maikel, Marco Antonio y Yordanis. La menor hacía ya muchos minutos que había perdido la conciencia. Iván, en lugar de impedir los hechos, se masturbaba mirando las agresiones de sus amigos.

Cuando acabaron, Marco empuñó una pistola de fogueo, según sostiene la fiscal, y amedrentó al resto de menores, que sabían lo que había sucedido. “Si alguien dice algo, tendréis problemas con vuestra familia”, afirmó mientras mostraba el arma y amenazaba con contar que los jóvenes se reunían allí para fumar y beber. A las 3.30, cinco horas después de comenzar la fiesta, Bryan y Maikel volvieron, presuntamente, a violar a la chica.

clubwifiusa


Sources: elpais.com

Related posts

Esclarece la Policía Nacional homicidio de la joven Yaris Raquel Gómez

admin

Lupe, la diseñadora de los 600 disfraces

admin

Esta foto nos hace preguntarnos si el amor por los perrhijos se ha salido de control

admin

Leave a Comment

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.