Rodexo
países Uruguay

Custodiemos el agua – Opinión – 10/06/2019

La crónica roja también vota - Opinión - 09/06/2019


Contenido Exclusivo

La nota a la que intentas acceder es exclusiva para suscriptores

Suscribirme

Conocé nuestros planes
y disfrutá de El País sin límites.

Ingresar

Si ya sos suscriptor podés
ingresar con tu usuario y contraseña.

@|Sobre este elemento vital, del cual el Uruguay debería sentirse orgulloso de poseerlo, asoma el problema de su contaminación.

Nuestros vecinos forman parte del problema, más la cuenca del Río Negro tiene represas enlenteciendo su curso, que se vería más comprometido en caso de implantar la planta de celulosa al sur de Rincón del Bonete.

El lago artificial ocupa parte importante de la cuenca del Río Negro, una extensa planicie de escasa profundidad, extendido más allá del reservorio por los márgenes de los ríos que la conforman (Tacuarembó, Negro y afluentes).

Es menester considerar las amplias variaciones de aporte hídrico que ocurren en el correr del año. Al atender las necesidades estimadas por el emprendimiento y el flujo natural del río, bastante lindantes en cuanto a m3/segundo de aporte (dependiente del manejo de las compuertas y/o altura de la cota).

Un importante caudal de agua, dependiente de la altura de lo represado, llevó a pensar en elevar la cota del lago. De ejecutarse, el resultado sería la instalación de crecientes más frecuentes y extendidas, inundando más áreas productivas, con consecuencias imprevistas y mayores riesgos para la producción. Más, los aportes hídricos serían los mismos.

Recorriendo el río Tacuarembó, su caudal es escaso, y su calado pobre, comprobado ante cualquier creciente, rápidamente anega las riveras. Con el antecedente, cuando abundaban las tomas de agua de las arroceras, por momentos era posible caminar por el lecho del río. En la actualidad, con sequías importantes ocurre algo similar.

Conjuntamente, el enlentecimiento de la corriente lleva al aumento de algas y riesgo de contaminación, presente e incrementándose. Expresión de la variabilidad y escasez hídrica por momentos; sumado a pérdida del lecho por acumulación de limo en los ríos y en el lago. Otro problema más.

Estas evidencias de fácil confirmación, hacen pensar en la necesidad actual y futura de un manejo de dicha riqueza con rigor y apuntando al futuro a fin de solucionar los problemas y las necesidades que impone dicha planta en esa ubicación.

A raíz de la situación y con fines constructivos, ¿no es necesario repensar la totalidad de los problemas y preocuparse por el país presente y futuro?
La primera represa nació a inicios del siglo XX, inundando una superficie de 1240 km2, expropiando 114.000 há. Ahora, ¿qué pasará? En cuanto a tierras, inundaciones y contaminación, donde influye el flujo del agua.
Por otro, la navegabilidad es inexistente… recordando que en épocas de la Colonia, remontaban el Tacuarembó y la producción nacional era por vía fluvial… (Pensemos en lo logrado en otros países). Sumado a carecer de esclusas para la migración de especies ictícolas. ¿Entonces? Proyectar con futuro.



Sources: elpais.com.uy

Related posts

Senador envuelto en altercado – Nacionales

admin

Siguen los jóvenes asumiendo el protagonismo en Lima › Panamericanos Lima 2019 › Granma

admin

“Moro actuó políticamente”, disparó Lula

admin

Leave a Comment

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.