Cuba países

Ojalá nos equivoquemos, pero la arremetida contra Evo apenas comienza › Mundo › Granma


Los pueblos son sabios y eso lo sabemos bien, sobre todo si se trata de defender la soberanía nacional y procesos sociales que hacen de los derechos y la calidad de vida de los más necesitados el eje de su atención.

De ahí que la arremetida imperialista contra los procesos de izquierda en la región latinoamericana y caribeña esté mirando ya con gran fuerza las próximas elecciones presidenciales en Bolivia.

Aunque previstas para octubre próximo, ya a inicios de este mes de abril un grupo de 12 legisladores de la oposición enviaron una carta al presidente de EE. UU., Donald Trump, solicitándole considerara la posibilidad
de «interceder en América Latina» para evitar que el presidente Evo Morales volviera a postularse para la presidencia de su país, desconociendo los avances alcanzados y los niveles sin precedentes de popularidad, que aún mantiene el mandatario.

Al respecto, el ministro de la Presidencia de Bolivia, Juan Ramón Quintana, dijo este sábado que «es el pueblo boliviano el que tiene que asumir la responsabilidad de condenar, de cuestionar, de interpelar estas actitudes antinacionales, antipatrióticas.

Para Quintana, esto es parte de la conocida política estadounidense de desestabilización, dirigida a eliminar de «su patio trasero a los gobiernos progresistas para dar paso nuevamente a su dominio mediante la presencia de las transnacionales de EE. UU., acostumbradas a saquear nuestros recursos naturales con la complicidad de gobiernos neoliberales y títeres».

Por eso la «sanción más efectiva» y ejemplar para las autoridades que atentan contra la soberanía de Bolivia es el «reproche» del pueblo, aseguró.

El pasado 10 de abril, el Senado de EE. UU. aprobó una resolución contra la reelección del Presidente boliviano, a lo que respondió la Asamblea Legislativa Plurinacional boliviana con una declaración de rechazo contundente a la intromisión del Senado estadounidense en los asuntos internos del país sudamericano.

Ojalá nos equivoquemos, pero la arremetida apenas comienza. Evo Morales es hoy uno de los presidentes más queridos y a la vez, más comprometidos con el desarrollo económico y social de su país, con la cooperación, la integración y la solidaridad internacional. Es también el centro de atención de muchos que, desde la Casa Blanca, siguen viéndolo como el líder que hay que quitar del medio para apuntalar el proceso de restauración capitalista y la hegemonía neoliberal en la región.

clubwifiusa


Sources: cubadebate.cu

Related posts

Una muestra de lo que pasaría si Petro gana las elecciones

admin

Sergio Ramírez: “La revolución en Nicaragua terminó en 1990 y no tiene segunda parte” | Cultura

admin

Más de 20 años de lucha por unos terrenos que heredaron de su padre

admin

Leave a Comment

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.