Salud

La mortalidad femenina por ictus supera en un 27% a la masculina

La mortalidad femenina por ictus supera en un 27% a la masculina


Las mujeres mueren más a consecuencia de un ictus que de cáncer, que es la primera causa de fallecimiento en los hombres. Infartos y derrames cerebrales provocan en ellas casi un 27% más de muertes que en los varones, sin que se sepa aún con exactitud por qué ocurre así. Aunque algunas de las razones que lo explican pueden suponerse basándose en estudios anteriores, una red de hospitales españoles -entre las que figuran dos centros vascos, el de Cruces y Donostia- se ha propuesto desenmarañar este misterio con el objetivo de poner freno al avance del ictus en la mujer.

«Es una enfermedad que afecta más a la población masculina que a la femenina en una proporción de 55 a 45. ¿Por qué entonces causa la muerte al 23,6% de las mujeres frente al 14,6% de los hombres?», se pregunta la neuróloga del hospital de Cruces Mari Mar Freijo, secretaria del grupo de investigación Proyecto Ictus, de la Sociedad Española de Neurología (SEN), que realiza el estudio. El trabajo, basado en más de 400 encuestas a mujeres y hombres que hayan sufrido un accidente cerebrovascular y a sus cuidadores, tiene un doble objetivo. Por un lado, intenta determinar el nivel de conocimiento del colectivo femenino sobre los factores de riesgo y signos de alarma, así como actitudes que deben adoptarse ante una crisis y medidas de prevención de la enfermedad. «Quizás ellas paguen el precio de estar peor informadas», presupone la especialista. El estudio, bautizado como ‘Freno al ictus’, también busca saber cómo afecta la patología a la calidad de vida de los supervivientes, además del papel que ejercen los cuidadores, tanto en la atención al paciente como en su propio cuidado.

Longevidad y más

Algunas de las razones que explican la diferencia se saben o se presuponen. La mayor supervivencia de las mujeres parece ser una de ellas, según detalla Freijo. Euskadi cuenta con la esperanza de vida más larga del mundo, por detrás de Japón. Quienes la disfrutan son sobre todo ellas. La población femenina vasca puede aspirar a vivir 86,1 años,g mientras que la masculina se queda en 83,8. «Llegar a edades tan avanzadas, especialmente si no se sufre una demencia o otras enfermedades crónicas graves, lógicamente les expone a un mayor riesgo de muerte por ictus, pero esto sólo no parece ser razón suficiente», argumenta la investigadora vasca.

Otro de los aspectos que evalúa el estudio se refiere al impacto del embarazo, nueve meses que exponen a la mujer a un mayor riesgo de infarto cerebral. Los cambios biológicos provocan alteraciones en el proceso de coagulación, que favorecen la formación de trombos con capacidad de bloquear una arteria cerebral y, en consecuencia, desencadenar un ictus. Aún hay más. En la mujer embarazada también es mayor el riesgo de hipertensión, hasta el punto de que una de las complicaciones más serias de la gestación es la eclampsia, un trastorno común -que curiosamente sólo se da en la especie humana- que se caracteriza, entre otros síntomas, por una elevada presión arterial. Entre un 5,7 %y un 7,3% de las gestantes lo sufren; y se sabe que -sin existir una relación directa- las mujeres que han vivido alguno de estos episodios tienen un mayor riesgo de ictus al final de su vida.

La fibrilación auricular, que es la arritmia más frecuente, también se da más en las mujeres. El 60% de los mayores de 75 años que la padecen tiene nombre femenino. «¿Pero por qué ocurre así?», insiste la portavoz vasca del proyecto ‘Freno al ictus’. «¿Saben cómo deben actuar en caso de crisis?». Los resultados preliminares del trabajo se presentarán el próximo mes de mayo en el congreso europeo del mal, ‘Stroke’.

El desafío en cifras

16.000
españolas (800 vascas) mueren cada año por ictus, el doble que por cáncer de mama.
330.000
españoles viven con las secuelas de un accidente cerebrovascular. Los casos aumentarán un 27% en 25 años, según la OMS.

Cómo sé que lo estoy sufriendo y qué hago

Aprenda a reconocer los síntomas.
No todos han de aparecer. El más común es la pérdida de fuerza repentina en la cara, el brazo y/o la pierna de un lado del cuerpo.
Sensación de acorchamiento o hormigueo.
Trastorno repentino de la sensibilidad.
Pérdida súbita de la visión,
total o parcial, en uno o ambos ojos.
Alteración súbita del habla,
dificultad para expresarse y ser entendido. Dolor de cabeza repentino y sensación de vértigo.
Gane tiempo.
Llegar al hospital en la primera hora garantiza una mayor supervivencia y en mejores condiciones, incluso sin secuelas.
Llame al 112.
No traslade a un afectado al hospital en coche particular, ni mucho menos se le ocurra coger un vehículo. Deje su cuidado en manos profesionales.

Un año después, depresión, apatía y ansiedad

La atención sanitaria al ictus ha vivido una auténtica revolución en los últimos quince años. Mejores servicios de urgencias y la aparición de nuevas terapias han permitido reducir la mortalidad de manera drástica. A principios de siglo, fallecía uno de cada tres afectados; hoy sólo el 10%. Se salvan muchísimos afectados más, pero si se acude al hospital a tiempo, preferiblemente en los primeros 60 minutos desde el primer síntoma, las posibilidades de graves secuelas de por vida disminuyen. Ese es el desafío.

Un estudio de la Universidad de Deusto, con la colaboración del hospital Aita Menni, de referencia en recuperación cerebral, reveló que las secuelas a tres meses, seis y un año del ictus no son sólo físicas, sino que pueden medirse en depresión (hasta un 50%), ansiedad (30%), y apatía (al principio 50%, bajando con el paso del tiempo). En los últimos 15 años, el número de casos atendidos en los hospitales públicos de España ha crecido un 40%. La OMS estima que en los próximos 25 aún crecerá otro 27% adicional.

clubwifiusa


Sources:
elcorreo-com

Related posts

El hospital Vall d’Hebrón logra una terapia contra la atrofia muscular espinal infantil

admin

Detenidos los responsables de Magrudis por el brote de listeriosis

admin

Una inyección para perder peso

admin

Leave a Comment

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.