Tecnología

PS Now: análisis tras una semana con el Netflix del videojuego para PS4 y PC

PS Now: análisis tras una semana con el Netflix del videojuego para PS4 y PC


Phil Spencer, mandamás de la división Xbox, espetó hace poco que «las consolas no dan dinero». Nada nuevo bajo el sol: la rentabilidad en ocio electrónico pasa por fidelizar al usuario, consiguiendo que cope su estantería con el mayor número de juegos posible. Al menos hasta hace unos años, dado el progesivo auge de la distribución digital y, en último término, la llegada de las plataformas de suscripción.

Estas últimas se enmarcan en el segmento que las compañías vienen a denominar «servicios». Pongamos por ejemplo a la manzana mordida, con iCloud Drive, Apple Music y su inminente respuesta a ‘Netflix’. Cada uno le granjea sustanciosas cuotas mensuales, hasta el punto de compensar el pronunciado declive en la venta de ordenadores, tabletas y smartphones. Lógico pues que los grandes fabricantes del videojuego fijen el streaming de pago en sus respectivas hojas de ruta.

Microsoft lo pretende con ‘Project xCloud’, Google acaba de concretar su ‘Project Stream’, Nvidia presume de ‘GeForce Now’… incluso Nintendo Switch ha ejecutado juegos en la nube. Pero si hubo una pionera en estas lides ésa fue Sony, tras hacerse con la tecnologia de iniciativas malogradas como ‘OnLive’ y ‘Gaikai’. Ambas manifestaron el gran problema en la transmisión de partidas: unas conexiones a Internet endebles y la falta de servidores próximos a usuarios de los cinco continentes, cuestiones indispensables para una sesión de juego sin cortes.

Aunque la banda ancha española ha mejorado sustancialmente, mi experiencia con el juego en streaming siempre ha distado de lo ideal. Muchas han sido las soluciones aparecidas en los últimos años (algunas al amparo de televisores ‘conectados’), pero el retardo en la respuesta tras pulsar cada botón se antojaba inaceptable para cualquier jugador. Por no hablar de las congelaciones de imagen en el momento más inoportuno, en plena refriega a pecho descubierto o al saltar un abismo. Así las cosas, acogí PlayStation Now con tremendo reparo, tras su anuncio durante el Consumer Electronics Show de 2014.

Hasta la presente, el servicio estaba disponible en Estados Unidos, Canadá y algunos países europeos. Implantación escalonada que nos lleva al pasado 12 de marzo, cuando los usuarios españoles obtuvimos acceso. Cinco años después, ¿es PlayStation Now el futuro de los videojuegos del que tanto se habla? ¿Ha sabido capear los problemas tecnológicos inherentes a su propuesta? Tras varios días de prueba exhaustiva nos vemos en condiciones de responder.

¿Qué es PlayStation Now?

Sepan los recién llegados que PlayStation Now viene a ser el equivalente a Netflix en el campo de los videojuegos. Esto es, pagamos una cuota mensual (14,99 euros) o anual (99,99 euros) por acceder ilimitadamente a un catálogo de títulos en constante actualización.

El mayor atractivo viene dado por la inmediatez. Seleccionamos un juego y lo ejecutamos al instante, sin descargas de por medio. ¿El secreto? Éste corre en los servidores de la propia Sony, encargados de transmitir la partida a nuestra consola u ordenador.

Lo anterior implica ciertos compromisos, como luego veremos. Inconvenientes que sorteamos mediante la opción de descarga: también como en Netflix, algunos juegos pueden descargarse al disco duro de PlayStation 4 (que no PC), de forma que los disfrutemos en todo su esplendor y sin necesidad de conexión durante 14 días. En este punto, PS Now se acerca a la propuesta de Microsoft con Xbox Game Pass, donde no existe la posibilidad del streaming.

Accesibilidad por bandera

Sony ha procupado un servicio ‘a prueba de tontos’. Acceder a PS Now es tan sencillo como hacerlo a PlayStation Store en nuestra PS4 y activar el periodo de prueba gratuito de una semana (o suscribirnos directamente). Se iniciará entonces un test para determinar si nuestra conexión cumple con los requisitos mínimos para el juego en streaming (5 Mbps como poco).

La aplicación ‘PS Now’ quedará fija en el menú de la consola, bastando iniciarla para acceder a la cuadrícula de juegos disponibles. Éstos se agrupan por géneros, ofreciéndosenos también recomendaciones, un historial con las últimas reproducciones y una lista personal, donde atajar nuestros favoritos. Cada referencia cuenta además con una ficha informativa, incluyéndose vídeos, capturas y opciones para la gestión de partidas guardadas.

A este último respecto, es de interés la posibilidad de sincronizarlas con aquellas almacenadas en nuestra suscripción de PlayStation Plus. De este modo podemos continuar jugando por donde lo dejamos en su momento, si es que no tenemos a mano la copia física de turno o desinstalamos su versión digital para desocupar espacio de almacenamiento.

En cuanto a ordenadores Windows, PS Now requiere la instalación del programa disponible en el sitio web de PlayStation, donde pueden consultarse las especificaciones mínimas y recomendadas para la puesta en marcha del servicio (basta con un procesador Core i3 a 2GHz y 2GB de memoria RAM). También necesitaremos un mando DualShock 4, DualShock 3 u otro de terceros compatible, que conectaremos mediante un cable USB o el adaptador inalámbrico lanzado por Sony.

Como cada ordenador es un mundo, en nuestro caso hemos encontrado algunos problemas de conectividad: unas veces el DualShock 4 respondió únicamente a la interfaz de PS Now y otras exclusivamente a los juegos, lo que nos obligó a recurrir al modo de teclado y ratón para movernos por los menús. Sea como fuere, la detección del mando resulta inmediata tras el sencillo proceso de emparejamiento.

Un catálogo repleto de exclusivas

Serán los usuarios de PC, precisamente, quienes más valoren el amplísimo catálogo de PS Now. Sobre todo si han permanecido ajenos a las grandes exclusivas de PS2, PS3 y PS4. En total contamos más de 600 títulos disponibles, dos terceras partes de los cuales corresponden a la tercera PlayStation.

También se disponen juegos de terceros, claro está, con representación de sellos como Take Two, Capcom, SEGA, Koei Tecmo, Warner Bros, Ubisoft, Electronic Arts… El único pero reside en lo veterano de muchas referencias, por lo que no caben lanzamientos recientes (tan siquiera de la propia Sony). De hecho, sorprende que ‘The Last of Us’ o la trilogía ‘Uncharted’ se ofrezcan en sus versiones para PS3 y no remasterizados para PS4, seguramente para no canibalizar las ventas de estas últimas.

Otro punto a considerar son las descargas: ya que la arquitectura de PS4 no es compatible con la de su antecesora, tan sólo podremos instalar los juegos de la propia PS4 y PlayStation 2 (incluidas joyas como ‘Shadow of the Colossus’, ‘Ape Escape’, ‘Dark Cloud’, ‘Primal’ o ‘Forbidden Siren’). Recalcamos, nuevamente, que PS Now para Windows se limita al juego por streaming.

Pero… ¿funciona?

Llega la hora de la verdad. Elegimos un juego, seleccionamos ‘Iniciar’ y aguardamos algo más de medio minuto mientras se carga. Ya desde los porpios menús percibimos que la respuesta es fluida sin importar el número y frecuencia de las pulsaciones en el mando. Esperanzados iniciamos la partida y las sensaciones se mantienen: no hay retardos alarmantes, ni congelación de imagen; tampoco un exceso de los ‘artefactos’ que en su tiempo enturbiasen la reproducción de vídeo en YouTube, cuando seleccionábamos resoluciones incompatibles con nuestra velocidad de conexión.

No nos engañemos: influye el hecho de que la resolución se limite al HD Ready (720p), pero es que PS Now no va dirigido a los sibaritas de los gráficos. Busca satisfacer una necesidad que, a mi entender, encajaría mejor en el marco de un dispositivo de bolsillo (tablets, smartphones…), cuando podríamos jugar con un amplio surtido de títulos en cualquier parte y de forma instantánea. Quienes cuenten con una PS4 Pro conectada a un flamante televisor 4K OLED, desde luego, optarán por descargar los juegos para disfrutarlos con la máxima calidad de imagen, reservando el streaming para probar exclusivas de PS3 o cuando tan sólo pretendan dedicar unos minutos al juego en línea de turno.

Que, por cierto, se agradece la posibilidad de jugar online sin necesidad de una suscripción a PlayStation Plus. Todo un acierto por parte de Sony (máxime considerando los 5 euros de diferencia respecto a la propuesta ‘kind of’ de Microsoft).

Otro sacrificio del streaming es el sonido surround. Lo escucharemos todo en estéreo, pero nada preocupante a la hora de la verdad. Dicho de otro modo: los juegos lucen y suenan de forma aceptable, sin que nos asalte la impresión de estar jugando a versiones andrajosas (lo que ya es mucho).

No podemos cerrar sin comentar el espinoso asunto de las colas de espera, del que tantos usuarios se han hecho eco. Durante los primeros días, al intentar acceder a según qué títulos, la saturación de servidores nos colocaba en una lista de espera virtual. Llegaron a contabilizarse más de 60 minutos por usuario, lo que no ha vuelto a pasar desde entonces. Afortunadamente, porque la gran ventaja del streaming (jugar al instante) quedaba reducida a cenizas.

Para que conste, hemos realizado esta prueba bajo una conexión simétrica de 100 Mbps. Los defectos más reseñables se han dado con aquellos shooters o aventuras de mayor carga gráfica, en forma de caídas en la tasa de frames o cortes de audio (ambos puntuales). Conectarse por cable beneficia la experiencia, obviamente, pero el rendimiento bajo WiFi resulta encomiable.

Retos de futuro

Incremento de servidores y resolución a un lado, parece claro que el mayor reto de PS Now reside en su catálogo. Game Pass alberga títulos mucho más recientes y, por mucho que nos entusiasme el legado de Sony (o nos haya convencido la calidad del streaming), el usuario medio de PlayStation reclamará novedades pocos meses después de su lanzamiento, con la opción de descargarlas para jugar sin pérdida audiovisual.

La multinacional japonesa promete ponerle remedio durante los próximos meses, conforme vayan añadiéndose títulos, por lo que no queda otra que confiar en los inevitables acuerdos con terceros. Sea como fuere, PlayStation Now ha demostrado que el cloud gaming es una realidad tangible y válida en términos de rendimiento; que su promesa ha dejado de resultar vana una década después.

clubwifiusa

Related posts

Xiaomi muestra su móvil plegable

admin

Apple y Samsung se dan la mano en el mercado de los televisores inteligentes

admin

ESNE mostrará el proceso creativo, artístico y técnico del videojuego en Fun & Serious

admin

Leave a Comment

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.