Puerto Rico

Las autoridades federales en Puerto Rico reclaman garras contra narcos

Las autoridades federales en Puerto Rico reclaman garras contra narcos


Las autoridades federales en Puerto Rico reclaman que el gobierno de Estados Unidos asigne más recursos para detener el narcotráfico, y que reconozca a la isla como una frontera, al igual que a México.

La jefa de la fiscalía federal en Puerto Rico, Rosa Emilia Rodríguez, dijo ayer que necesitan asignaciones adicionales para hacerle frente al flujo de narcóticos que entra a la isla y a la guerra entre pandillas, cuyo repunte en la violencia considera que es común a principios de cada año.

Aunque dijo estar confiada en que la incidencia volverá a la “normalidad” con varias iniciativas que tienen en agenda, Rodríguez señaló que, para terminar con el ciclo de la criminalidad atada al narcotráfico, necesitan más personal y herramientas.

En ese sentido, Rodríguez exigió que el gobierno de Estados Unidos finalmente trate a la isla como una frontera de Estados Unidos y que aplique una atención proporcional a la que le está dedicando al límite sur con México, donde el presidente Donald Trump pretende construir un muro.

El argumento de Trump es que en esa frontera hay una “crisis humanitaria”, que incluye graves implicaciones para la seguridad debido al narcotráfico.

“No nos reconocen como una frontera”, expuso Rodríguez. “El presidente (Donald Trump) tiene sus ideales e intereses para que se haga una pared en el sur (en la frontera con México), pero necesitamos otros esfuerzos para nosotros”, señaló. 

Agregó que Puerto Rico es “la frontera más al sur de Estados Unidos, que es parte de los Estados Unidos”. “Y así nos deben reconocer”, sostuvo.

“Todavía no tenemos todos los recursos que se tienen (en otras jurisdicciones) en los Estados Unidos. Tenemos recursos limitados”, expresó Rodríguez ayer a los periodistas en La Fortaleza, donde se reunió con el gobernador Ricardo Rosselló Nevares.

Asimismo, anticipó que la próxima semana tendrá una reunión con la comisionada residente en Washington D.C., Jenniffer González, “porque ha estado llevando a cabo unos esfuerzos extraordinarios a ver si nos pueden dar cada vez más recursos”.

Hace unos días, González envió una carta al Departamento de Justicia de Estados Unidos y a la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, en la que planteaba que Puerto Rico tiene uno de los índices de criminalidad más altos en Estados Unidos, pero que no es tratado en igualdad de condiciones en la asignación de recursos humanos a las agencias de orden público.

Según González, Nielsen se comprometió a visitar la isla y a revisar los recursos disponibles, pero que lo haría “una vez culmine el cierre de gobierno y la crisis de la frontera en México”.

La jefa de la fiscalía federal en Puerto Rico había manifestado el mes pasado, en conferencia de prensa, que la deficiencia de personal en casi todas las agencias se había agravado tras el paso del huracán María porque muchos se fueron a otras jurisdicciones.

Incluso, mencionó que ha sido necesario incrementar la oferta de incentivos para atraer personal. 

Por su parte, el agente especial a cargo del Negociado Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), Douglas Leff, indicó que su agencia también está solicitando recursos adicionales a sus oficinas centrales en Washington DC.

Para mejorar el atractivo de los puestos en Puerto Rico, incluso, ahora ofrecen a los candidatos boricuas que interesen ingresar la posibilidad de quedarse laborando aquí, en vez de ser trasladados a otra jurisdicción estadounisense.

Por su parte, James N. Doby, subdirector de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) aseguró que la agencia sigue investigando el narcotráfico, como de costumbre, pero admitió: “De que necesitamos más (personal), sí”.

“Este es un territorio bien difícil de cubrir. Es una asignación voluntaria y preguntamos quién quiere venir. Lamentablemente ha sido difícil llenar posiciones. Por eso, establecemos unos incentivos para reclutar gente para venir al territorio a trabajar”, dijo Doby en entrevista con El Nuevo Día.

“No hay un número mágico, pero si tuviéramos agentes adicionales, podríamos atender las amenazas aún más”, añadió.

Y la amenaza no es pequeña. De hecho, Doby dijo que el tráfico de narcóticos en el Caribe ha tenido un incremento dramático en los pasados años.

Según la DEA, en el año 2010, desde Colombia se traficaron 35,000 kilos de narcóticos por la región caribeña, lo que aumentó cinco veces para el 2017 con un estimado de 185,000 kilos.

“Lo que sucede es que sencillamente ha aumentado la producción en Suramérica, lo que aumenta el flujo”, indicó Doby, quien conoce bien la región, pues antes de Puerto Rico la DEA lo había asignado a Islas Vírgenes Estadounidenses.

En ese sentido, dijo, sería posible que el tráfico de narcóticos aumente aún más en Puerto Rico si funcionan los planes del gobierno federal de incrementar la seguridad en la frontera con México.

“Si pones más presión en un lado de la región, pues se va a reflejar en el otro lado de la región… Si se presiona más en México, sí se puede esperar más actividad en el Caribe”, expuso.

Muchas de las incautaciones de la droga que entra a Puerto Rico se realiza por botes de la Guardia Costera y naves de FURA de la Policía, en coordinación con otras agencias, como la oficina de Aduanas y Patrulla Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés).

Precisamente, desde el año pasado, la CBP ha divulgado en Puerto Rico varios anuncios de reclutamiento de personal, pero ayer no fue posible obtener un comentario de esa agencia en la isla porque parte de su personal administrativo está fuera de sus labores por el cierre del gobierno federal.

No obstante, la CBP ha sido una de las oficinas que ha manifestado la necesidad de tener más recursos, tanto de agentes como de equipo, para poder desarrollar mejores estrategias de vigilancia de las más de 1,000 millas de costa en Puerto Rico.

Según supo El Nuevo Día, desde hace años se ha argumentado que la CBP en la isla no cuenta con la misma prioridad que en otras áreas de Estados Unidos, pese a que incauta casi la misma cantidad de narcóticos que en zonas fronterizas con México que son de mayor extensión territorial.

La diferencia con Puerto Rico es que el patrullaje en el mar es más difícil que en tierra.

Aún con el incremento en el tráfico de narcóticos, todavía se mantiene el estimado de que el 20% de la droga importada se queda en Puerto Rico y el 80% sigue hacia Estados Unidos, de acuerdo con Iván Arvelo, el agente especial a cargo en Puerto Rico de la Oficina de Investigaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas inglés).

No obstante, para hacerle frente a este fenómeno, Arvelo considera que su agencia en la isla ha recibido los recursos que considera necesarios para atender las prioridades que le corresponden.

“A nivel de ICE, el liderazgo reconoce la importancia que tiene Puerto Rico en todo el esquema, siendo una isla en el Caribe que sirve de trampolín”, dijo Arvelo a El Nuevo Día.

Destacó que después de una visita del director de las 30 oficinas de ICE a San Juan, Mathew Allen, en septiembre pasado, resultó en un incremento en el reclutamiento para llenar vacantes que tenían, lo que espera redunde en un mayor apoyo a las autoridades estatales.

Aunque en Estados Unidos, ICE tiene iniciativas dirigidas a enfrentar directamente a organizaciones criminales, como MS-13, Arvelo dijo que en Puerto Rico es diferente porque no hay gangas transnacionales.

“Son locales, ‘home grown’. Tenemos que usar otra jurisdicción para llegar a lo que queremos, viendo las armas de fuego, lavado de dinero y distribución de narcóticos”, explicó.

Nueva iniciativa

En la reunión de Rodríguez con el gobernador también estuvieron jefes de varias agencias federales, así como el secretario de Seguridad Pública, Héctor Pesquera, y la secretaria de Justicia, Wanda Vázquez.

A su salida, Rodríguez dijo que se discutieron énfasis en varios esfuerzos en conjunto para enfrentar la incidencia criminal, como lo que llamó “trigger pullers”, que consiste en análisis del uso de armas, así como el programa “Safe Neighborhood”, para aumentar la cooperación de los ciudadanos para esclarecer delitos.

Pero señaló que la iniciativa principal se trata de una propuesta de Pesquera que prefirieron no discutir públicamente.

“Va a ser una iniciativa de impacto”, dijo Rodríguez.

Por su parte, Pesquera se limitó a indicar que “el objetivo es analizar la inteligencia que tenemos criminal de quiénes son las personas que nos están causando estos problemas, ir a unas áreas específicas, y buscar la evidencia necesaria para procesar a esas personas”.

Policía pedirá más fondos

El secretario de la gobernación, Raúl Maldonado, dijo ayer que la próxima semana someterá a la Junta de Supervisión Fiscal una propuesta para solicitar fondos adicionales para el presupuesto de la Policía. Indicó que será para aumentar el patrullaje y otras labores de protección pública por parte de la Uniformada.

Pesquera dijo que sería sometido ayer a la Oficina de Gerencia y Presupuesto.

clubwifiusa


Sources: metro.pr

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