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Móviles con pantalla flexible: así son los primeros moviles plegables

Móviles con pantalla flexible: así son los primeros moviles plegables


Una de las batallas con las que lidian los diseñadores de teléfonos móviles es encontrar la combinación adecuada entre una pantalla grande y un dispositivo con un tamaño razonable. La tendencia imparable es que tengan cada vez más pulgadas. Poco a poco han ido subiendo hasta llegar a las espectaculares 6,5′ del iPhone Xs Max, pero hasta un modelo mucho más modesto como el Xiaomi Redmi 6 tiene 5,45′ y la mayoría de terminales actuales supera las 5,5′. Cada vez se utilizan más los smartphones para navegar y ver vídeos, y los consumidores quieren hacerlo sin dejarse la vista. Pero, a pantalla cada vez más grande, más riesgo de que se rompa y menos manejable es el celular, que en esos modelos de más de 6′ suelen precisar del uso de las dos manos de sus dueños.

Una de las soluciones que encontraron los fabricantes de teléfonos fue la pantalla curva, tendencia inaugurada por el Samsung Galaxy Note Edge, que ofrecía un mayor agarre en los laterales del dispositivo. Otra opción de la que se lleva hablando varios años es el uso de pantallas flexibles que se pueden plegar, lo que permite que tengan gran tamaño y estén protegidas. Es una tecnología que ya se sabía iba a aparecer y la única duda era saber quién sería el primero en lanzar un modelo comercial. Ahora parece que se convertirá en una realidad en 2019.

La tecnología inicial que dio lugar al papel electrónico

Aunque ahora es cuando más se habla de las pantallas flexibles, el concepto no es nuevo. Ya en 1974 Xerox produjo el primer panel que se podía doblar, llamado Gyricon. Consistía en una lámina protectora, un plástico con partículas esféricas -en las que una semiesfera era blanca y otra negra- que flotaban en otro transparente y una tercera capa con electricidad. Según se activase cada esfera eléctricamente o no mostraban en la parte superior la semiesfera blanca o la negra, formando las letras e imágenes.

En 1997, una spin-off del MIT, E-Ink, desarrolló otra tecnología similar pero con más resolución. Eran parecidas al papel y se podían reescribir múltiples veces. Pero Gyricon y E-Ink son extremadamente caras en color y no logran una velocidad alta de actualización, de forma que no muestran con eficacia imágenes ni vídeos, por lo que se utilizan para fabricar lectores de libros electrónicos.

La tinta electrónica no servía para construir las deseadas pantallas flexibles, pero la idea seguía viva. Como en otras muchas ocasiones, la innovación llegó de la universidad, pero con financiación militar (aunque con fines comerciales). En 2004 el Laboratorio de Investigación del Ejército de EE UU (ARL por sus siglas en inglés) invirtió casi 44 millones de dólares (38,5 millones de euros) en el Flexible Display Center de la Universidad Estatal de Arizona (ASU) y un año después aparecieron los primeros prototipos en colaboración con Hewlett Packard.

La Universidad de Queen: de la tinta electrónica al holograma

En 2004 también comenzó a trabajar buscando pantallas flexibles el Human Media Lab de la Universidad de Queen en Kingston (Canadá), donde se desarrolló PaperWindows. Después, en 2010 la entidad canadiense se asoció con la ASU para crear PaperPhone, el primer teléfono inteligente flexible, con tecnología E-Ink, que llevaba un circuito flexible para detectar cuándo el usuario doblaba la pantalla para activar menús y no gastaba energía cuando no se estaba usando.

En 2013 llegó, también de la mano del Human Media Lab de la Universidad de Queen, el MorePhone. Era un prototipo de un teléfono tan fino como el papel cuyas esquinas se combaban cuando recibía un mensaje o una llamada, avisando a su propietario sin sonido.

En 2016 el Human Media Lab dio un paso más con Reflex, un prototipo con la primera pantalla flexible táctil de alta definición, una OLED que detectaba cuando el usuario doblaba el dispositivo para interactuar. Roel Vertegaal, jefe de Human Media Lab, afirmaba por entonces que en un máximo de cinco años se verían los primeros teléfonos con esta tecnología.

Otra de las ideas en las que trabajaba por entonces el centro canadiense fue el Holoflex, un teléfono flexible y holográfico, que combinaba la pantalla táctil con la flexibilidad del teléfono para interactuar con el dispositivo. Mostraba imágenes tridimensionales sin necesidad de gafas gracias al panel FOLED (Diodo Emisor de Luz Orgánico Flexible, en español) en el que las imágenes se creaban en bloques circulares que se proyectaban a través de una red flexible obtenida por impresión 3D de 16.000 lentes de ojo de pez. El resultado era una imagen con poca definición pero que parecía salir de la pantalla.

Mención aparte merece el concepto de Nokia Morph, creado por el Cambridge Nanoscience Centre y el Nokia Research Center, en el que el dispositivo se podía transformar en tablet o pulsera estirándose o encogiéndose; cambiar el aspecto de su superficie exterior; repeler cualquier suciedad y hasta captar partículas del aire. Fue una idea, como poco, muy adelantada a su tiempo.

AMOLED, pantalla de plástico con buena visión y flexibilidad

A finales de la década pasada se empezó a investigar en pantallas flexibles OLED (por las siglas en inglés de Diodo Orgánico Emisor de Luz). La tecnología OLED tiene una estructura flexible de diodos que, al recibir estimulación eléctrica, se iluminan en distintos colores. Esto permite que se utilicen en paneles plegables o enrollables y que incluso se puedan utilizar en ropa u otros objetos. Las OLED (usadas actualmente en móviles y televisiones) ofrecen un buen ángulo de visión y tienen un tiempo de respuesta muy bajo. Además, consumen menos electricidad. Su desventaja es que son caras.

Sony fabricó con esta tecnología en un prototipo de pantalla OLED enrollable de 4,1′ que mostró en 2010, aunque no llegó a comercializarla. En el CES (la mayor feria de tecnología del mundo) de 2018 fue LG quien mostró LG Display, una pantalla enrollable con imagen 4K de 65′, aunque se trataba también de un prototipo que probablemente no llegue nunca a los salones de los compradores.

Nokia no podía faltar en la carrera por conseguir una pantalla flexible. En 2014 presentó una pantalla de 5,9′ OLED diseñada en colaboración con el Laboratorio de Energía con Semiconductor (SEL) Co. Ltd. y Advanced Film Device (AFD) Inc. Se plegaba como un libro o como un tríptico, con una resolución de 720p y, según el fabricante, podría doblarse 100.000 veces antes de estropearse.

Prototipos de Lenovo

Lenovo presentó sus prototipos también en 2016. El Cplus era un diseño de móvil con pantalla de 4,35 pulgadas que se podía doblar (gracias a unas bisagras de plástico en el cuerpo de aluminio) para convertirse en un brazalete y funcionar como reloj inteligente. La interfaz cambiaba para ofrecer en cada formato la información de la mejor manera posible.

La empresa china también presentó Folio, una tablet que se doblaba usando una bisagra de plástico para convertirse en teléfono móvil y con una interfaz que se adaptaba al formato del dispositivo, aunque en este caso no era una pantalla flexible, sino dos pantallas unidas. La parte en la que se doblaba la tablet era un tercer panel con acceso a funciones rápidas.

FlexPai: un anuncio inesperado

Todos estos modelos eran prototipos, pero ahora parece que en un año puede salir al mercado el primer teléfono comercial con pantalla flexible. De forma inesperada y adelantándose por unos días al anuncio de Samsung, a finales de octubre una pequeña empresa californiana dio a conocer el FlexPai, un teléfono plegable listo para comercializarse que se cierra como un libro.

Cuando está abierto tiene una pantallas de 7,8 pulgadas con una proporción 4:3 y resolución de 1920 x 1440 píxeles. Si está cerrado, sigue avisando de llamadas entrantes, correo o mensajes. Además, tiene dos cámaras de 20 y 16 megapíxeles que también se pueden doblar. La empresa afirma que se puede plegar 200.000 veces antes de que el material se estropee.

Quienes lo han probado afirman que el sistema operativo tiene algunos problemas y no detecta bien la orientación del teléfono. El precio del modelo más básico, de 6GB de RAM y 128GB de almacenamiento, será de 1.388€. El de 8GB y 256GB costará 1.539 €.

Infinity Flex Display de Samsung: de tablet a teléfono

Samsung es una de las empresas que ha encabezado la fabricación en serie de un dispositivo flexible. Ya en 2013 reveló los paneles Youm, que al ser AMOLED de plástico, podían doblarse y enrollarse.

Los surcoreanos tienen previsto lanzar en 2019 el primer teléfono con panel AMOLED ‘Infinity Flex Display’, según anunció la empresa coreana en la Conferencia de Desarrolladores de Samsung que se celebró a primeros de noviembre (apenas horas después del anuncio del Flexpay), aunque lo que enseñó fue un prototipo.

Según Samsung, tendrá dos pantallas: una exterior que se utilizará como cualquier otro smartphone y otra interior, que sería la plegable, de 7,3 pulgadas. La tecnología es propia de Samsung y consistirá en un polímero flexible y resistente y un adhesivo plegable, sin cristal. El aspecto del prototipo que se mostró es rectangular y el panel queda casi cuadrado al abrirse, con una proporción 4,2:3 y 7,3 pulgadas de tamaño. En ella podrán verse de forma simultánea hasta tres aplicaciones abiertas.

Esta nueva pantalla vendrá acompañada de una nueva interfaz de usuario, One UI, que Samsung ha diseñado junto con Google. Es un concepto innovador, pero arriesgado, ya que exige a los fabricantes de apps el adaptarse a las dos pantallas del teléfono.

Nubia-Alpha, el móvil con aspecto de smartwatch

ZTE presentó el pasado mes de agosto el modelo Nubia Alpha, al que definió como un «wearable smartphone», ya que se trata de un teléfono con pantalla OLED flexible alargada que se lleva en la muñeca como si fuera un reloj. Lleva una cámara para hacer fotos y micro para videollamadas. Más que un concepto es un modelo con intención de comercializarse, aunque aún no se sabe cuándo saldrá a la venta ni más características (salvo la opción de carga inalámbrica).

Además, el director de Xiaomi reconoció recientemente que su empresa está trabajando en un modelo de smartphone plegable. Motorola ha registrado algunas patentes sobre pantallas flexibles (recuerdan a los teléfonos con diseño de concha, pero con una sola pantalla que se plegaría).

En cuanto a LG, podría anunciar un modelo flexible que se plegase también tipo concha o uno relacionado con la patente que registró hace unos meses, sobre un teléfono con triple pantalla que se cerraría como un tríptico.

Huawei ya afirmó que lanzará un teléfono con este tipo de pantalla para mediados del año que viene. Una filtración reciente sostiene que el móvil está prácticamente terminado, sería compatible con redes 5G y su pantalla mediría 8 pulgadas en extensión.

Tras años de investigación, las expectativas son que en 2019 varias empresas comercializarán teléfonos que se podrán plegar o doblar. De momento, están anunciados FlexPay, el modelo de Samsung que utilizará Infinity Flex Display y el Nubia Alpha, pero Huawei, LG, Motorola y Xiaomi parecen estar calentando motores. A primeros de enero se celebra el CES 2019 en Las Vegas (EE UU) y se espera que, al menos, allí den los detalles de sus primeros modelos flexibles LG y Samsung.

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